miércoles, 21 de diciembre de 2011

Amarte así… Epílogo

Un pedacito más. Regalito de navidad. Enjoy it! No me molesto si dejan comentarios :D jajajaj




Epilogo

-       Por D…! –y una fuerza ciclónica cubrió su boca impidiendo que pudiera terminar su clara expresión de sorpresa.
Asustada volvió la mirada para encontrarse con un par de intensos ojos azules que la miraban pidiéndole calma. Entonces, asintió y fue liberada. Señaló hacia el cristal que dividía la enorme cocina del pasillo donde estaban e hizo una expresión de no saber qué hacer ante tal escena.

Su interlocutora se encogió de hombros y sonrió. Ante lo cual una sentida expresión de indignación cruzó por su rostro. Era tan transparente.

Entonces antes que pudiera decir nada, la de azul mirar la tomó de la mano y la arrastró hacia algún lugar de aquella enorme casa. Estaba a punto de preguntar hacia donde la llevaba cuando se dio cuenta que salían al jardín principal. Una vez llegaron, la rubia soltó su mano y se quedó mirando los setos. Dejándola más confundida aún.

Y confundida no era un estado en el cual le agradara mucho estar. Así que decidió interrogar a su acompañante. Quería saber que debían hacer ante lo que acababan de presenciar.

-       Nadezhda Volkova Katina ahora si me dirás que vamos a hacer?
La airada pregunta provocó una suave risa en la menor de las Volkova.

-       De qué te ríes?! Has visto eso? –señalando indignada hacia donde debía estar la cocina.
Esa expresión solo pudo causar más risa en Nadia, tanto que tuvo que sentarse y limpiarse las lágrimas que escapaban de sus ojos.

-       No te entiendo, tu hermana está adentro casi comiéndose a besos a la mía! Y tú solo te ríes! –estaba tan indignada que no pudo evitar dar un golpe en el suelo.
Nadia miró por un segundo el rojo rostro de su amiga de toda la vida e hizo un esfuerzo por calmarse. Un minuto después lo logró. Suspiró y empezó a hablar.

-       No te parece increíble que por fin, después de tantos años, Sasha haya sido lo suficientemente valiente para poder admitir sus sentimientos por Chris? A mí me parece maravilloso –soltando otro suspiro–. No te lo parece, así Ángel? –dirigiéndole una mirada que la castaña no supo descifrar.
La aludida entendió el punto. Y dando un suspiro para calmarse se sentó al lado de su amiga.

-       Tienes razón. Solo me sorprendí un poco –riéndose de sí misma–. Creo que llevaba tanto tiempo esperando esto que cuando ha pasado, la euforia no me dejó reaccionar bien.
-       Pareces más feliz que ellas mismas –tomándole el pelo.
-       Claro, que estoy feliz –dándole un pellizco en la mano, provocando un gesto de dolor exagerado en la otra chica–. Exagerada.
-       Eso dolió –acariciándose la zona enrojecida.
-       Tonta.
-       Hey! Más respeto.
-       Tienes mi misma edad que respeto quieres? –mirándola con sorna.
-       Buen punto -pensando–. Bueno sigue.
-       Solo eso. Estoy feliz, creo que tanto tú como yo hemos sido testigos de todo lo que Chris ha sufrido creyendo que Sasha jamás llegaría a admitir lo que siente por ella. En realidad tu hermana sí que se hizo de rogar, Volkova. Mira que hasta comprometerse con esa alemana y…
-       Stop! Ya quedó en el pasado, esa monumental, sexy, angelical y… -no pudo terminar de describir a la ex – novia de su hermana pues su enfurecida amiga la detuvo.
-       Ya! Lo ves? No puedes tomar nada en serio! –cruzándose de brazos para demostrar que estaba empezando a enfadarse en serio.
-       Lo siento –sonriendo–. Solo quería calmarte.
-       Solo espero que esta vez sí sea en serio. Chris siempre ha querido a Sasha. Creo que desde que nació. Recuerdas que solo se calmaba cuando Sasha era quien la consolaba?
-       Cómo no recordarlo? Nos hacia hacer de todo y la única que podía calmarla era mi hermanita.
-       Aunque tú también lo lograbas.
-       Y tú, no por nada son gemelas –riendo.
-       Siempre fuimos muy unidas, verdad? –pensativa.
-       Si, solo que Sasha se separó muy rápido por sus estudios.
-       Por ser la mayor -puntualizando.
-       Tuvimos suerte de nacer el mismo año nosotras tres. Bueno ustedes les cayeron de sorpresa a tía Andy y tía Marle. Según mi mami las esperaban un mes después aún.
-       Bueno, no queríamos dejarte tanto tiempo solita –riendo.
-       Buena decisión –sonriendo.
Un minuto de silencio cayó en el ambiente, mientras ambas se perdían en sus propios pensamientos. Solo el sonido de un celular las sacó de ellos.

-       Es el mío –dijo la castaña, señalando el aparatito y apartándose un poco para responder.
-       Si, adelante –haciendo una mueca de sonrisa, al ver de quien era la llamada.
Qué suerte tiene ese idiota, pensó la rubia de ojos azules al ver la emoción con la cual Ángel respondía a la llamada. Era el noviecito que se acaba de echar hace unos meses atrás.
Minutos después, su amiga terminaba su llamada emocionada y se volvía para abrazarla. Solo pudo abrir los brazos y recibirla.

-       Quiere que nos vayamos a hacer skiing la próxima semana. Sus padres nos invitan a su casa en Suiza. Quieres ir? –emocionada.
La verdad era que la rubia prefería no estar cerca de su amiga cuando estaba con su nuevo novio. Pero la idea de dejarla a solas con ese chico no le agradaba nada.

-       A donde van a ir? –una voz idéntica a la de Ángel irrumpió en el lugar.
Ambas se volvieron hacia la entrada al jardín y pudieron ver a sus hermanas aproximándose tomadas las manos.

-       Eh! Por fin te decidiste hermanita –y salió corriendo a abrazar a Sasha.
-       Bueno… -algo avergonzada pero abrazando a su hermana.
-       Tú hermana sí que es lenta, Nadia, mira que hacerme esperar tanto tiempo. Estuve a punto de meterme en un  convento –picando a la rubia a su lado.
-       Ya basta, respeten a su mayor –siempre decía lo mismo cuando había carga montón contra ella.
-       Aja, si claro –decía Nadia, dándole por su lado a su hermana mayor, para después abrazar a Chris–. Cuida mucho a esta tonta –señalando a su hermana y riendo– es algo despistada pero sé que te hará muy feliz.
-       Claro que si –abrazando fuertemente a su ahora cuñada y susurrándole en el oído le confirmó-. Sabes cuánto la amo –con la voz cargada de emoción.
Mientras Ángel se acercaba a Sasha y la tomaba de las manos.

-       Cuida mucho a mi hermana, por favor. La adoro y sé que pueden haber pasado muchas cosas entre ambas. Eso solo les compete a ustedes, pero la quiero y solo deseo verla feliz. Puedo encargarte eso? –sonriendo.
-       Claro que sí. Yo…sé que he sido muy tonta pero…siempre he querido a tu hermana. Pondré mi vida en compensarle todo lo que quizás pudo haber sufrido por culpa de mi indecisión. La haré feliz –y abrazó a Ángel para reafirmarlo.
-       Gracias, igual te vigilaré –riendo y correspondiendo al abrazo.
-       Si –riendo también de la advertencia de su cuñada–. Vamos a casa, mamá nos dijo que ya están esperándonos para cenar.
-       Ya lo saben? –preguntó la menor de las Volkova.
-       Se los diremos ahora, queríamos que fueran las primeras –les confirmaba Chris, mientras retomaba la mano de su novia y esta le devolvía el gesto con una amplia sonrisa.

Todas empezaron a dirigirse hacia la gran mansión y sin darse cuenta, Nadia fue desacelerando el paso. Fue quedándose atrás del tan feliz grupo, mientras observaba como se miraban y hablaban su hermana y su novia.

Pensó en lo afortunada que era su hermana, Chris siempre la había esperado. Siempre la había amado. Era un secreto a voces.

-       Mami llorará ya verás –escuchó comentar a Ángel y decidió apresurarse para alcanzar al feliz grupo.
-       Si, y tía Marle querrá ahorcarte, hermanita, te estás llevando a una de sus princesas –respondía cuando estuvo a su lado.
-       Ya basta, vamos. Muero de hambre –terminaba Sasha intentando zanjar el tema y apresurando el paso. Lo cual solo causó sonoras carcajadas en todas las demás.

Al llegar a la puerta de entrada soltó un suspiró y enfocó su mirada en Ángel, quien miraba pletórica a la nueva pareja.

Sintió la fuerza de sus sentimientos y una sana envidia por su hermana.

Quizás fuera el karma quien le jugaba esa mala pasada. Porque como era posible que habiendo sido tanto tiempo amigas fuera a darse cuenta ahora que sus sentimientos fueran así de intensos?

Definitivamente estaba pagando el haber roto tantos corazones en la escuela y lo que llevaba de universidad. Solo así podría explicarse lo que estaba pasando. Lo que estaba sintiendo.

Soltó otro suspiro e ingresó a la casa. Alcanzó al grupo cuando este ya había comunicado a sus madres las buenas nuevas y todas celebraban entre abrazos y gestos de cariño a la nueva pareja.

Todo era felicidad. Debería también sentirse feliz. Pero no podía evitar sentir ese vacío en el corazón, cuando en momentos como ese miraba a Ángel y sentía esa cruel desesperación por decirle lo que significaba para ella…

Lo que hacía un año atrás se había dado cuenta que significaba para ella la hermana gemela de Chris…

Solo podía ser eso, solo podía ser eso.

Era la única forma de explicarse que cuando la tenía tan cerca como ahora las ganas de abrazarla, besarla y amarla la consumían hasta dejarla sin fuerzas.

Por amarte así, Ángel, que no daría por amarte así, pensó mientras miraba el cariño que las otras tres parejas se prodigaban.

Con ese pensamiento se arrojó a los brazos de su pelirroja madre quien la recibió con los brazos y el corazón rebosantes de alegría.

Por ese día sería feliz, por ella misma, su familia, amigos y por su amor. Quien sabe y que le podría deparar el destino.

Por amarte así
a un paso de tu boca y sin poder besarla
tan cerca de tu piel y sin poder tocarla
ardiendo de deseos con cada mirada
por amarte así
por amarte así
por amarte…


FIN
Lima, 17 de diciembre del 2011

1 comentarios:

Fabiola Parra dijo...

Vaya el epilogo es magnifico, valio la pena la espera sobre esta gran historia, sinceramente felicidades por que escribes magnificamente y entretuviste mis noches con esta historia, seguire leyendo tus demas historias! Gracias!

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