Séptimo capítulo. Enjoy it!
Quizás Andrea tenía razón y estaba cometiendo el peor error de su vida. Quizás debía olvidar todo y simplemente dejar marchar a Lena. Recordó claramente la advertencia de su asistente y amiga…
- Si solo se van hacer daño porque seguir con ello?
- Porque no soporto la idea de vivir sin ella.
- Pero ella no siente lo mismo por ti!
- Lo sé pero…ella acepto…ella…
- Yulia! Reacciona vas derecho a una vida de infierno! Esa mujer te va hacer pedazos!
De verdad se dirigía a una vida de infierno? De pronto unas enormes ganas de salir corriendo la invadieron.
- Estás bien?
- Eh? –mirando a Andrea como si no la reconociera.
- Que si te encuentras bien –mirándola con preocupación.
- No…no lo sé -y suspiro con cansancio.
- Yulia…si no estás segura…
- Mmm?
- Yo creo que…está bien en realidad…
Pero no pudo terminar de hablar ya que ingreso Larissa al cuarto.
- Te demoraste un poco mamá.
- Tenía que traer esto –y mostró lo que contenía el cofre que sostenía con ambas manos: una finísima cadena con un hermoso dije de oro con forma de sol.
- Ante semejante espectáculo tanto Yulia como Andrea se quedaron con la boca abierta.
- La misma expresión puse yo cuando mí madre me la dio el día que me case con tu padre. Es una tradición que las novias la tengan el día de la boda. Cada novia en mí familia ha llevado esto el día de su matrimonio. Los varones llevan uno parecido pero de plata. Es hora que cumplas con la tradición de la familia Yul.
- …-solo asintió.
Larissa le coloco la cadena alrededor del cuello de Yulia y esta se volvió para que se lo vean.
- Perfecto. Ahora quítate esa horrible bata y de una vez vístete. Quiero saber porque decidiste cambiar de traje.
- Cuando me dijiste que Lena llevaría un vestido, me dije que sería mejor usar un traje. Pero después recordé que cuando le pedí a Lena que se casara conmigo la hice vestir un peplos griego.
- Y eso? –dijo Larissa sonriendo, mientras Andrea escuchaba atentamente.
- No lo sé. Pero ella menciono cuando regresábamos a casa que le hubiera gustado verme con el peplos a mí. Entonces…
- Que linda que es mí niña! Verdad, Andreita? Mira que recordar esos detalles de mí nuera.
- Jajaj si, realmente si. Eres muy detallista Yulia –sonriendo sinceramente.
- Mmm –apenada- bueno y también siempre quise ser yo quien llevara el vestido. No creo que a Lena le incomode ni nada, así que cuando fui a recoger las alianzas decidí hacer un cambio…
Se acerco a su closet y saco una especie de protector de ropa que evidentemente contenía algo dentro. Yulia abrió el cierre y cuidadosamente saco el contenido para mostrárselo a su madre y a su amiga.
Silencio.
- Mmm…por si las moscas también traje el otro –predisponiéndose a guardar el vestido.
- NO! –gritaron las otras dos.
Yulia las vio y noto que ambos pares de ojos brillaban y sonrió.
- Esta lindo verdad?
- Oh, Dios! Mi niña esta hermoso!
- Si, en realidad si Yul, está muy hermoso.
Yulia dirigió la mirada hacia el vestido que ahora descansaba sobre su cama y sonrió: le había encantado el modelo en cuanto lo vio. Color almendra, con los hombros al descubierto, a través del tórax una serie de bordados sumamente delicados y en la parte baja pocos pero precisos detalle hechos con hilo del mismo color y lo mejor es que a pesar de no ser un vestido de novia propiamente dicho era que llevaría una corta cola detrás de sus pasos. Le encanto. Comprar los zapatos y los accesorios complementarios no le costó una vez elegido el modelo.
- Bueno será mejor que nos apresuremos –sin dejar de mirar el modelo.
- Manos a la obra.
Tan solo veinte minutos después Larissa hacia esfuerzos sobrehumanos por no llorar y arruinar su maquillaje. La razón su hija estaba hermosísima.
Andrea por otro lado se había quedado sin palabras al ver lo bellísima que estaba su amiga. Aunque recordó haber visto a alguien más hacia tan solo unas horas totalmente desprovista de ropa y tan, o más, bella que su amiga. Sacudió la cabeza y se concentro en lo que hacía. Debía borrar de su mente ese suceso.
- Estoy lista.
- Estas hermosa, mi amor.
- Si, Yul…Lena se quedara impactada.
- Jajaj gracias –apenada.
- Vamos, tu padre nos debe estar esperando en el living.
- Andrea le diste la alianza a Marlene?
- Ah?
Y entonces recordó cómo es que había terminado en la habitación de la mencionada: luego de regresar del antro había querido darle la alianza a Marlene pero ambas estaban muy pasadas de copas y la morena le pidió que la dejara en su habitación y se la trajera después. Pero una vez en el cuarto de la mejor amiga de Lena las cosas se habían salido de control con la cercanía y en menos de lo que se esperaban ya estaban en la cama haciendo el amor. Trago saliva y respondió:
- Eh…ah…si, si se la di –recordando que luego que se fuera de la habitación de Marlene había tenido que regresar a darle la alianza.
- Ok, vamos.
Diez minutos después…
- Te ves hermosa.
- Gracias papá.
- No puedo creer que hoy te cases. Siempre temí que llegara este día…pero no estoy triste como pensé que estaría.
- No? –sonriendo.
- No, en vez de sentir que te pierdo…siento que gano una hija más. No pudiste haber elegido mejor Yulia.
Solo pudo asentir. Pensó una vez más en que es lo que estaba haciendo. Ya estaba esperando en la sala del hotel destinada para realizarse la ceremonia, la juez estaba lista y solo esperaban a Lena. Los camarógrafos de ambos diarios estaban atentos a cualquier cosa que sucediera. De por si se la habían pasado tomando fotos al inicio y ahora estaban expectantes a la llegada de la otra novia. Al día siguiente toda Holanda se enteraría que la sobrina del embajador ruso había contraído matrimonio con una mujer. Y en Rusia todos sabrían que las hijas de Oleg Volkov y Sergey Katin se habían casado. Un acontecimiento que provocaría escándalo para algunos, suspiros en otros y para los demás una noticia que solo tenía como objetivo obtener publicidad y tal vez ni lo creyeran. Un escalofrió recorrió su cuerpo. Que estaba haciendo? Sería capaz de mentir tan despiadadamente frente a su familia, la familia de Lena y frente a sus amigos? Sus pies se prepararon para salir corriendo pero de la nada el piano empezó a sonar, los camarógrafos apuntaron sus cámaras y filmadoras, y supo que ya era tarde. No podía ya salir corriendo…no podía…no podía…ni quería. Porque al ver a Lena entrar del brazo de su padre supo que quería esa vida de infierno a la que se había referido Andrea.
Quería…cualquier cosa con tal de tenerla. Saberla suya. Suya y de nadie más.
Quería…ese hermoso demonio personal en su vida. Si tenía que quemarse en las llamas del infierno por tenerla, que así sea. Que su alma se condene. Se quemaría en las llamas eternas del abismo profundo al que la enviaría aquel demonio disfrazado de un ángel vestido de blanco…aquel ser llamado Lena.
Lo quería.
Cada vez que te tengo
me sabe a poco
Cada vez que te miro
me vuelvo loco
Solo ver a Yulia se termino de convencer que era eso lo que quería para toda su vida. Deseaba ese hermoso demonio personal en su vida. Si logro contener las ganas de correr hacia su niña, fue gracias a que su padre la guiaba por aquel camino que le pareció eterno.
Eterno. Esa palabra cobro un nuevo significado en aquel momento.
Eterno. Así sería su compromiso con Yulia. Ella se encargaría de ello. Una vez lo había conseguido…y lo haría nuevamente. El corazón de la ojiazul seria suyo. No importaba cuanto tiempo pasara…no importaba. La amaba tanto que estaba segura que Yulia podría verlo en sus ojos, en su caminar en todo lo que hacía. Era suya. Desde el día que había nacido sabía que su alma estaba destinada a pertenecerle a Yulia Volkova y ahora frente a sus padres y amigos le entregaría su vida para siempre.
Eternamente.
Y cada vez
cuando te miro cada vez,
encuentro una razón
para seguir viviendo
Al tomar la mano de Lena, entregada por su suegro olvido todo. Olvidó cuáles eran sus verdaderas razones para casarse con ella…Olvidó que ahora la odiaba…Olvidó que esa mujer no se merecía lo que ella sentía…Olvidó…Olvidó que estaba firmando su descenso a las llamas eternas.
Y cada vez
cuando te miro cada vez,
es como descubrir
el universo...
Ya estaba! Ahora no soltaría su mano jamás! Nunca soltaría la mano de la mujer que amaba. Le sonrió pero Yulia apenas le devolvió un amago de sonrisa.
Te quiero, te quiero
y eres el centro de mí corazón
Te quiero, te quiero
como la tierra al sol
La ceremonia paso como en un sueño y sin darse cuenta la pregunta había llegado.
- Yulia Olegovna Volkova aceptas a Elena Sergeyevna Katina como tu legítima esposa para amarla, respetarla y…-continuo la persona encargada de casarlas.
Miro a Lena a los ojos y vio expectación en ellos. Creía que no iba aceptar? Dios, era toda su vida! Toda su vida al lado de una mujer que sabía que no podría amarla. A alguien que se ama jamás se le haría lo que ella le hizo.
Cada vez que la noche
llega a tu pelo
de cada estrella blanca
yo siento celos
Al ver la duda en los ojos de Yulia su corazón se rompió en pedazos…Por mí culpa, pensó tristemente. Vamos, hazlo! Déjame aquí y cóbrate todo el daño que te hice! Destroza lo que queda de mí alma, pensaba la pelirroja.
Y cada vez
cuando te miro cada vez,
me siento un poco mas
de tú mirada preso
- Acepto –ya estaba, no había vuelta atrás.
- Elena Sergeyevna Katina aceptas a Yulia Olegovna Volkova como tu legitima esposa para…-era necesaria toda esa cháchara que decía aquella mujer?
La pelinegra sintió como su corazón se aceleraba mientras se acercaba el turno de Lena de responder.
Y cada vez
cuando amanece cada vez
se escucha una canción
y nace un beso
- Acepto –dijo sin asomo de duda- para siempre –agrego en un susurró, provocando cierto desconcierto en Yulia.
Te quiero, te quiero
y eres el centro de mí corazón
Te quiero, te quiero
como la tierra al sol
- Si no hay nadie que se oponga a este matrimonio…-espero unos segundos -las declaro unidas en matrimonio. Firmen aquí por favor.
Ambas firmaron y luego procedieron a hacerlo sus testigos.
- Las alianzas por favor.
Andrea le acerco la alianza a Yulia y esta la tomo. Luego hizo lo mismo con la mano de Lena y coloco la alianza en el lugar correspondiente. Ambas sonrieron. Momentáneamente toda la tensión había desaparecido.
Lena tomo la alianza que le acercaba Marlene y se la puso a Yulia. Nuevamente ambas se sonrieron y tomándose de las manos esperaron el final de la ceremonia.
Discretamente Andrea miro a Marlene y noto la mirada de esta. Apenadas voltearon a ver a las novias rápidamente.
La jueza dijo un par de palabras más y termino la ceremonia con la orden esperada por todos.
- Pueden besarse –culmino la jueza-. Felicitaciones.
Ambas se miraron sin saber qué hacer. Pero fue Yulia quien tomo del mentón a Lena y la beso delicadamente. Un beso bastante corto, pero fue suficiente.
Te quiero, te quiero
y eres el centro de mí corazón
Te quiero, te quiero
como la tierra al sol
El salón prorrumpió en gritos de alegría y sonidos de flashes disparándose por doquier. Todos se acercaron a felicitarlas mientras ambas recorrían el pasadizo para dirigirse al final del salón. Todo paso muy rápido a juicio de ambas. Recibían besos y abrazos de todos lados. Todos les expresaban sus buenos deseos y les decían la hermosa pareja que hacían.
Poco después de las fotografías pasaron al salón donde se desarrollaría la fiesta en el mismo hotel. Fue muy íntimo pues no pasaban de treinta personas, entre familiares y amigos cercanos, las que habían viajado hasta Holanda para asistir a la boda. Pero la mayoría estaba empeñada en divertirse y aunaron esfuerzos en hacer cumplir con todas las tradiciones a la pareja de recién casadas. El discurso de los padres de ambas novias. El pastel. El primer baile…el cual transcurrió con Lena perdida en la mirada de Yulia y viceversa. Un beso…
- Así beso a mí madre! Enséñales como lo hace un Volkov prima! –grito Aleksey, el primo de Yulia.
- No nos dejes así Lena! Muéstrales de lo que es capaz un Katin! –respondió Aníbal, otro primo de Lena presente.
Todos rieron, incluso ambas. Se fueron acercando hasta juntar sus labios y…literalmente se devoraron.
Lo deseaba tanto, amor, pensaba Lena mientras besaba a su esposa. Mi esposa…mía…que no se termine por favor Señor…
Casi había olvidado cuan dulces eran sus labios…Dios Lena porque lo hiciste? Porque nos destruiste?, pensó la pelinegra.
Y cuando se separaron la bulla se dejo oír mezclada de aplausos mientras unas hermosas sonrisas se dibujaban en sus rostros. Se dirigieron a su mesa y se dispusieron a descansar unos minutos mientras observaban como los demás daban inicio a la celebración invadiendo la pista de baile.
De pronto Yulia sintió la mano de Lena posarse sobre la suya y al volverse a verla se encontró con aquel verdigris mirar. Era increíble como aquellos ojos podían brillar tanto, hasta parecía que la pelirroja estuviera en la cima de la dicha. Entonces escucho hablar a la pelirroja, a la que ahora era su esposa:
- Estas –tomo aire y lo dijo- sumamente hermosa.
- Mmm…gracias –sonriendo agradecida-. En realidad…quien se ve bella eres tú.
- Al parecer ambas quisimos vernos bien hoy –sonriendo.
- Si. Pensé que el color no me sentaría bien..,
- No, no. Al contrario, te queda perfecto. No…es decir…casi nunca usas estos tonos cálidos y por eso nadie creería que te sientan bien. Pero en realidad…-tragando saliva- te sienta magnifico. Te estás dejando crecer el cabello verdad?
- Si, pensé que se vería mejor. Se ve mal?
- No, todo…toda tu…todo esta increíble –acercando su mano para acariciar la mejilla de Yulia y temiendo el rechazo.
- Lo mismo digo de ti –aceptando la caricia.
- No sabes cuánto ansiaba que llegara este momento.
- Así?
- Mucho –mientras se acercaba y le daba un tierno beso a su esposa.
Yulia se lo permitió. No podría ni quería hacer nada en esos momentos. Quería disfrutar de la sensación saber a Lena suya.
Cuando el beso termino, Lena se quedo con sus brazos rodeando el cuello de Yulia y con las manos acariciándole sus cabellos, tratando de no desordenarlos mucho.
- Cuando era una niña…solo podía soñar con esto…y ahora…temo…temo que no sea más que un sueño…que dentro de poco mí madre venga y me despierte…y me diga que ya debo irme a la escuela…y cuando llegue…te vea como siempre te he visto…pasando delante mío…y sin yo poder acercarme…sin poder tocarte…sin siquiera poder acercarme y decirte…que eres mí vida…y que te quiero más que a nada en este mundo…que daría todo lo que tengo por tener la dicha de amarte…amarte así...así como te amo ahora…tenerte así…así como ahora…Eres la dueña de mí vida, de mí alma y de mí corazón por toda la eternidad, vida mía…Eres mi vida…y yo…yo soy tuya…para siempre.
Entonces beso a Yulia como nunca en su vida la besó. Con ansias, desesperación, deseo, tristeza, alegría, entrega y sobretodo con amor. Y cuando sintió la respuesta de Yulia su corazón exploto de alegría. Aun había algo. Aun existía esa chispa de amor, lo podía sentir en esos besos que le daba ahora Yulia. No se rendiría, sería una ardua tarea pero demostrarle a Yulia que la amaba también sería muy grato. Sonrió sin poder evitarlo.
- Me dan envidia.
- Que paso con tu novio? Porque no vino?
- Mmm tuvim…-lo pensó mejor y decidió no decir nada- No pudo venir porque tenía que cumplir con su trabajo.
- Oh, vaya que pena –Le dio un sorbo a su champagne y continúo-. Era el adelanto de Luna de Miel perfecta verdad? –sonando muy despreocupada.
Marlene le dio una mirada sospechosa y decidió seguirle el juego a Andrea. Aunque esta no estaba armando ninguno.
- Pues sí. No sabes lo bien que me lo paso con él.
- Me imagino-in dejar de mirar a los cariños que Lena le prodigaba a Yulia y como esta los recibía sin quejarse-. Es por eso que te has echado una cana al aire sin el mayor cargo de conciencia.
Fue como apretar el detonador y Andrea estaba consciente de ello. Marlene hizo un esfuerzo sobrehumano para no decirle sus cinco verdades a la mujer que estaba sentada a su lado. Tomo aire, contó hasta diez y se dijo:
- Para que lo sepas es la primera vez que…es la primera que me sucede esto. La primera y la última.
- Ok, te creeré – no sabía muy bien si quería llorar o reírse, la escena de Yulia y Lena la estaba poniendo algo triste pero a la vez estaba esa mujer a su lado diciéndole cosas que la estaban a medias hiriendo y a medias dejando tranquila.
- Créeme cuando te digo que no ha habido momento desde que sucedió en el cual no he dejado de arrepentirme.
- Aja.
Debía estar contenta, se sentía bien habiendo firmado aquel matrimonio. Después de haber oído la historia completa las dudas respecto al amor que Lena pudiera sentir por Yulia quedaron totalmente anuladas. Estaba convencida que la pelirroja amaba a Yulia. Debía estar feliz por su pelinegra amiga. Y entonces por qué siento esta tristeza dentro de mí pecho? Es porque estoy enamorada de Yulia?, pensó. Y sin darse cuenta una voz respondió: Es porque deseas ese mismo amor incondicional para ti. Y abrió los ojos, la verdad la golpeo tan fuerte que le dolió. Podría ser eso, si. Hacía mucho tiempo que estaba sola. Desde que sufriera aquel desengaño tan terrible con Misha no se permitió volver a sentir nada por nadie. Se centro tanto en el trabajo que olvido su vida personal y ahora que estaba alcanzando sus metas profesionales…ahora quería ese amor incondicional que le tenía Yulia a Lena para ella. Quería sentir que alguien podría seguir amándola a pesar de todos los defectos que tuviera, de todos los errores que cometiera...a pesar de todo. Suspiro. Seguía confundida ya que Yulia seguía siendo alguien muy especial para ella, pero por el bien de su amistad sería mejor que aclarara sus sentimientos lo antes posible.
- Hazme caso! Maldita sea!
Salto sobre su asiento al sentir el grito tan cerca de su oído. Menos mal que la música estaba alta y nadie se había dado cuenta. Miro a Marlene con mirada sospechosa y de lo más calmada le respondió:
- Qué?
- Te estoy hablando y no me haces caso?
- Y?
- No te hagas la lista. Tenemos algo de lo cual debemos hablar.
- Pensé que habíamos dejado en claro que lo olvidaríamos.
- Si pero… -fue interrumpida por una masculina voz.
- Sé que Yulia ha sido una descuidada y no ha tenido la gentileza de presentarnos pero ya que Mahoma no va a la montaña, la montaña tendrá que ir a Mahoma. Mi nombre es Arkadi Volkov, primo hermano de Yulia.
Andrea no sabía que decir y dejo esperando tres segundos con la mano extendida a Arkadi. Hasta que por fin le dio una enorme sonrisa y le tendió la mano. El muchacho no corto ni perezoso tomo la mano y la beso.
- Andrea Siderov. Un gusto.
- Yulia tiene unas amigas muy hermosas, en realidad mí prima siempre se ha caracterizado por su buen gusto –continuo tomando asiento al lado de Andrea-. No me lo podrás negar viendo a la belleza que es su, ahora, esposa, verdad?
- Yo… -ninguno de los dos le hizo caso.
- Las dos son muy bellas.
- Si, si es. Yulia tiene un gusto impecable. Solo le he conocido dos novias y muchas otras amigas. Nunca pensé verla casada jajaja. Habíamos apostado quien caía primero y la que más se burlo de todos nosotros lo hizo.
- Jajaj en serio?
- Si, Yul nos debe una botella de Johnnie Walker Etiqueta Azul a cada uno.
- Hey ustedes dos…
- Y son…?
- Siete primos.
- Le alcanzara para salir de luna de miel? –sonriendo.
- Jajaja y aparte de hermosa tienes un buen sentido del humor.
- Oigan…
- Gracias -mostrando su mejor sonrisa.
- Esa canción me encanta. Me preguntaba si deseabas salir a bailar conmigo?
- Mmm eres buen bailarín? –bromeando.
- No te pisare, de eso puedes estar segura.
- Entonces vamos porque yo también adoro esa canción.
- Vamos –sonriendo.
Se tomaron de las manos y salieron a bailar. Mientras en la mesa Marlene se quedo con las ganas de seguir conversando con Andrea. No podía creer que la hubiera ignorado y más aun que la dejara con la palabra en la boca.
- Hola Marlene.
Anibal. Excelente, lo que necesitaba para demostrarle a esa tonta pelinegra lo que se estaba perdiendo.
- Hola Anibal, como has estado?
- Muy triste desde que me enviaron a Dinamarca.
- Pero ha sido lo mejor para ti o no?
- No me puedo quejar.
- Supe que ascendiste rápidamente.
- Con mucho esfuerzo.
- Nunca lo he puesto en duda.
- Como estas? Como esta Andrey?
- Yo estoy muy bien y a Andrey lo deje en perfectas condiciones en Moscú.
- Jajaj sabes que no me refiero a eso.
- Nos va muy bien.
- Eso quiere decir que jamás te arrepentiste como te lo dije el día que me fui.
- Sé que esto será un duro golpe a tu ego, pero es cierto lo que dices: he sido muy feliz al lado de Andrey,
- Vaya, en realidad llegue a pensar que entre tú y yo…
- Por un momento dude acerca de mí relación con Andrey y lo sabes. Pero a tiempo me di cuenta que el es lo que quiero en mí vida.
- Ahora lo sé. Pero podremos ser amigos verdad?
- Fue lo que te dije cuando te marchaste.
- Ahora lo acepto. Sabes? He conocido a alguien –y le dio una sonrisa de aquellas que podría derretir a cualquier chica, Andrea solo sonrió.
- Y aun así has estado intentando ligar conmigo hasta hace unos minutos.
- Tenía que intentarlo, no me lo perdonaría si me quedaba con la duda.
- Ok, eres incorregible.
- Lo sé.
- Y como es la victima…ejem, digo la chica en cuestión?
- Jajaj ok, te lo pasare.
- Cuéntame.
- Mientras bailamos?
- Por supuesto.
- Entonces vamos.
Y salieron a bailar. Era obvio que ninguna de las dos podía evitar lanzar una mirada a la otra para saber qué es lo que estaba pasando con la pareja que estaba la otra.
- Parece que nuestras testigos se están divirtiendo mucho, verdad? –pregunto Lena sin dejar de acariciar el rostro de Yulia.
- Eso parece –mirando tanto a Marlene como a Andrea y dejándose acariciar por Lena. Entonces un bostezo salió sin ella esperarlo.
- Ha sido un día largo y agitado, ya deseas ir a descansar?
- Mmm no, aun no. Es muy temprano para retirarnos de nuestra fiesta, no crees? –con total calma.
- No me importaría si es lo que tu deseas.
- No, aun no quiero irme.
- Está bien, será como desees –sonriéndole, estaba feliz porque su esposa la estaba dejando acercarse tanto como lo deseara.
- Holas chicas, como están? Por lo visto muy cariñosas.
- Ya se me hacia raro que no vinieras a fastidiar por tanto tiempo primo –mientras se separaba de Lena y le daba un coscorrón a Aleksey.
- Siempre tan cariñosa Yulia –robándose el golpe-. Hola Lenita.
- Hola Aleksey.
- No me agrada la idea de tener que gastar casi siete mil euros en diversión que ni siquiera será para mí.
- Yo sabía que no podías olvidarlo. Por eso eres mí ídolo! –y abrazo a Yulia, mientras Lena solo reía.
- Que sucede, Yul? –preguntando porque aunque le hacía mucha gracia la situación no la entendía.
- Hace unos años atrás Yulia juro y perjuro la ultima en casarse. Se burlo de todos los demás primos presentes en aquella ocasión y mírala! Ha sido la primera jajaj! Entonces debe pagar la apuesta que hicimos en aquel entonces.
- Que fue?
- Una botella de Johnnie Walker Etiqueta Azul para cada primo no casado –respondió la misma Yulia.
- Y como ninguno está casado Yulia nos debe siete botellas.
- Vaya amor, entonces debes pagar tu deuda –dándole un beso en la mejilla.
- Parece que si -sonriendo.
- Dios! Cuanta azúcar hay en el ambiente.
- Cállate tonto –dándole otro golpe en la cabeza.
- Cuanto cariño, verdad Le..? –de pronto Aleksey se quedo callado.
- Que sucede? –pregunto Yulia dirigiendo su mirada hacia donde estaba la de su primo.
- La Volkova que faltaba –sonriendo y poniéndose de pie hacia el encuentro de la joven que ingresaba al salón.
- Yulia sonrió al ver a su prima llegar a su compromiso y se la señalo a Lena. Esta miro en la dirección señalada y su rostro enrojeció en tiempo record.
- Lo había olvidado.
- Vive en América, no esperaba que viniera pero estoy muy feliz.
- Espero que me haya perdonado.
- No te preocupes, ahora lo entenderá.
Mientras veía a Aleksey acercándose con la prima de Yulia hacia su mesa, Lena se preguntaba que podría decirle a la joven que tiempo había sacado a patadas del cuarto de Yulia cuando apenas había empezando a salir. Una vez frente a ella, ambas se pusieron de pie.
- Esta es la ultima prima Volkova que nos faltaba presentarte Lena –dijo Aleksey con una gran sonrisa en el rostro.
- No es necesario primito, Lena y yo ya nos conocemos.
Lena enrojeció más aún.
- Lo siento…yo no sabía…
Y para extrañeza de los tres, la joven soltó una carcajada.
- No tienes porque disculparte, yo hubiera hecho lo mismo si hubiera encontrado a mí novia en su habitación con otra chica.
Aleksey comprendió la situación y acompaño en risas a su prima.
- En todo caso mí nombre es Zhanna Volkova. Mucho gusto Lena.
- Lo mismo digo –sonriendo.
- Lamento haber llegado tan tarde pero no pude conseguir un vuelo para un par de horas antes.
- No te preocupes primita, estamos felices que hayas llegado –dijo Yulia acercándose a abrazarla.
- Muchas felicidades, primita. Te deseo lo mejor. Por lo que veo me llevare un Johnnie Walker Etiqueta Azul a casa.
- Jajaj si es cierto. No lo he olvidado.
- Justo se lo estaba haciendo recordar.
Luego de abrazar a Yulia, Zhanna miro a Lena y acercándose le extendió lo brazos y le pregunto:
- Puedo?
- Claro –sonriendo.
Y abrazo a Lena.
- Te deseo lo mejor. Ojala sean muy felices. Ahora también eres parte de mí familia. Cuida mucho a Yulia y hazla feliz, es la consentida de todos.
- No te preocupes, la haré muy feliz –sonriendo y dedicándole una mirada tierna a Yulia, quien le correspondió con una sonrisa.
- Ahora a divertirse! Vamos a destrozar la pista Aleksey! –casi como dando un grito de guerra.
- Vamos! –respondió el mencionado siguiéndola.
- A ver si pueden con nosotros recién casadas –reto Zhanna a la chicas.
- No me tientes Zhanna! –respondió Yulia.
- Demuéstramelo, Volkova! –termino Zhanna.
Entonces ambas parejas salieron a bailar para sorpresa de los invitados que se dieron perfecta cuenta de la competencia y las alentaban con palmas y risas.
La fiesta duro hasta poco más de la medianoche pues todos estaban cansados por tan tenso y ajetreado día. La novias se retiraron, no sin antes que los fotógrafos les tomaran unas últimas fotos, a la habitación que les habían preparado especialmente para ellas y luego los invitados se fueron retirando también a sus habitaciones.
- Entonces puedo ir a verte verdad?
- Claro, estoy casi en la misma oficina de Yulia.
- Vaya, has estado tan cerca. Pero como no me he acercado a la empresa mucho. Soy de los pocos Volkov que decidieron no meterse al mundo de los negocios.
- Ya me lo habías comentado, pero tu trabajo es realmente hermoso.
- Gracias –sonriendo halagado.
- Entonces que descanses, debo irme.
- Segura que no quieres que te acompañe a tu habitación?
- No, gracias.
- Está bien. Yo aquí me quedo.
La campana del ascensor sonó y se abrió la puerta. Arkadi le dio un beso en la mejilla a Andrea y salió del ascensor, volvió la mirada hacia la castaña y se despidió con la mano hasta que la puertas del ascensor se volvieron a cerrar.
- Jajaj que lindo.
Segundos después ella llegaba al piso donde estaba su habitación. Salió del ascensor y mientras caminaba hacia su puerta recordaba la agradable velada que paso junto con Arkadi. Definitivamente los Volkov, hasta donde los había conocido, tenían su encanto. No se había sentido excluida de ninguna manera, al contrario la habían tratado como si fuera una más de la familia. Los Katin casi no la conocían pero habían sido igual de amables con ella. Había bailado con algunos de los primos de Lena y se habían portado de las mil maravillas. Hacía mucho tiempo que no se sentía tan bien en una reunión tan familiar. Paso la tarjeta por la ranura de la puerta y esta se abrió luego de emitir un sonido. Dio tan solo unos pasos adentro cuando sintió dos brazos rodearle la cintura desde la espalda, escucho cerrarse la puerta y luego un susurro en su oído:
- Pensé que esta noche te divertirías un poco con el primo de Yulia.
Se puso tensa al reconocer quien era. No había querido pensar mucho en ese asunto durante la noche y se había concentrado en divertirse. Entonces se soltó como pudo y se volvió a verla. Que se había creído esa mujer! Creía que podía meterse en su cama cuando quisiera?! Pues estaba equivocada. Puso ambas manos en sus caderas y mirándola seriamente hablo:
- Qué crees que estás haciendo aquí?
- Quería hablar contigo.
- Y por eso te lanzas encima mio así?
- Esa pose de enfado no te queda. Así que será mejor que tomemos asiento.
- No te he invitado a pasar.
- Pero si hubiera sido Arkadi, ni siquiera tenía que haber preguntado verdad? –dejando ver su molestia.
- Pero que tenemos aquí? No que habíamos quedado de olvidar lo que había pasado? Hasta donde tengo entendido tu y yo no somos nada!
- Tienes razón –dándose cuenta de su error-. Lo siento, me iré.
Andrea se dirigió hacia su cama para poder cambiarse y descansar. Cuando se estaba sacando el vestido escucho la puerta abrirse y tres segundos después cerrarse violentamente.
- Pues que se ha creído para tirarme así la puerta.
Arrojo el vestido lejos de de ahí. Sin esperárselo una fuerza inexplicable la giro y quedo frente a un par de ojos oscuros que ardían de pasión:
- No somos nada…pero eso se puede arreglar…Maldita seas! Que me has hecho? –con la voz ronca de deseo.
Marlene la beso. O mejor dicho se la devoro y después cayó junto con Andrea a la cama. Ambas sabían en lo que se estaban metiendo pero no podían detenerse. No querían detenerse. No se detuvieron.
- Si que se esforzaron.
- Si, esta hermoso –y tomo la mano de Yulia para entrar a la habitación, pero encontró resistencia de parte de la morena, la miro confundida.
- La tradición dice que debería cargarte –sonriendo.
- Es cierto… -correspondiendo la sonrisa-. Pero también podría cargarte yo.
- Yo debería hacerlo…aunque me quiebre la espalda en el intento jajaj.
- Jajaj bueno…si lo se…estoy algo pesada pero…
- No me refería a eso. Está bien, es solo que soy más pequeña que tu, eso es obvio. Aunque ya te he cargado muchas veces –extendió los brazos hacia Lena.
- ... –y Lena fue hacia sus brazos, enredo los suyos al cuello de Yulia y se dejo elevar por la morena. Era su sueño hecho realidad.
Con un poco de esfuerzo Yulia logro llevar a Lena hasta el recibidor de la habitación. La dejo delicadamente en el suelo y se sonrieron. Lena aun no quitaba los brazos de alrededor de Yulia y se acerco lentamente a rozarle los labios. Luego se quedaron mirando unos segundos mientras la pelirroja acariciaba a Yulia como adorándola.
- Sera mejor que disfrutemos de la cena caliente porque realmente me muero de hambre.
Lena sonrió se volvió y se topo con una mesa preparada para dos, con champagne incluido.
- Se ve delicioso.
- Si –la apoyo Yulia.
Entonces se acerco a la mesa, en unos segundos destapo la botella de licor e hizo salir disparado el corcho. Ambas rieron. Sirvió dos copas y le ofreció una a Lena.
- Gracias.
- Brindemos.
- Si.
- Por una alianza prospera y…
Lena se acerco y puso un dedo sobre los labios de Yulia, mientras negaba con la cabeza.
- Por nosotras, por nuestra felicidad y porque este compromiso sea eterno – Por nuestro amor, que se que aun no ha muerto, agrego mentalmente.
Choco su copa con la de Yulia, entrelazo sus brazos y cada una bebió un trago de la burbujeante bebida. Dejaron las copas sobre la mesa y se sentaron a comer. Ninguna menciono nada. Cuando terminaron fue Yulia la que propuso lo que harían.
- Nos ponemos algo mas cómodo te parece? Yo ocupare el baño y tú puedes quedarte aquí.
- Sí, claro –en realidad esperaba que se cambiaran juntas.
- Ya regreso.
Diez minutos después Yulia se sentaba en el mueble frente a Lena, quien la estaba esperando desde hacía unos minutos.
- Podemos empezar.
Lena la miro y tomo aire. Se moría de miedo.
- No sé ni cómo. He esperado muchos días porque se diera esta ocasión pero…ahora…no sé cómo empezar… -mirando triste a Yulia.
- Tal vez por el inicio. Porque hiciste todo lo que hiciste?
- Yul…te contare todo…
Y entonces Lena procedió a narrarle todo lo que había sucedido desde el día en que David había ido a su casa a darle a conocer la situación de su padre hasta el momento en que lo termino en la reunión en la que supuestamente anunciarían su compromiso. Desde el principio la lagrimas habían inundado sus ojos y había deseado acercarse a Yulia para abrazarla y sentir que la apoyaba, que le creía, pero no lo hizo. Temía demasiado la reacción de la morena.
- Nunca, te juro que nunca hubiera deseado hacerte daño…Tu sabes cuánto te he amado, verdad? Nunca desee dañarte, pero me habías dicho que nuestra relación te causo problemas con tu padre y yo pensé…pensé que estaba haciendo lo mejor para ambas. Si te libraba del compromiso que te ataba a mí…entonces tú podrías arreglar las cosas con tu padre…y yo…yo tendría que casarme con David para ayudar al mío. Yul, mi vida, ese día…yo…yo tuve que hacer eso…el me obligo a hacerlo de aquella manera porque quería estar seguro…que jamás ninguna de las dos volviera a buscarse. Pero te juro…te juro por lo más sagrado que tengo que…que cada palabra me dolió en el alma…jamás desee hacerte daño…Antes hubiera preferido hacérmelo a mi…y en realidad me termine desgarrando el alma…Tu sabes…tu sabes cuánto luche por tener tu amor, cuanto…cuanto puse de mi parte…siempre te lo di todo, siempre…
Se acerco a Yulia, se arrodillo frente a ella, tomo sus manos, las beso y la miro a los ojos:
- Sin esperar siquiera que me correspondieras…Me hiciste tan feliz cuando lo hiciste…tanto esfuerzo había valido la pena. Yo…era el ser más feliz de la Tierra contigo. Rezaba todos los días porque siguieras amándome…porque no me quiten tu amor…Nunca desee perderte, nunca…Siempre pensé que de llegar a suceder ese mismo día yo…yo moriría…No me veía sin ti…y de pronto en unos segundos fui obligada a alejarte de mi lado…Nunca desee hacerlo, mi amor, siempre te he amado. Créeme por favor, habiendo esperado tanto por ti, no me arriesgaría a perderte, me costó tanto…tanto lograr ganarme tu cariño y confianza…no tiraría por la borda todo…no lo haría a menos que alguien me obligara, como realmente sucedió…
- Lena…
- Por qué me mentiste? Por qué, mi amor? Nunca fue suficiente todo lo que te di? Nunca te demostré todo lo que significabas para mí? Por qué Yul, por qué?
- No lo sé –soltó las manos de Lena y se alejo unos cuantos pasos.
La pelirroja se puso de pie y se volvio a mirar a Yulia, esta le daba la espalda.
- Y… -la voz le empezó a temblar- lo que me dijiste…aquel día…era cierto? Realmente so…solo…solo fui…una mas para ti?
- El silencio fue escalofriante para Lena. Bajo la cabeza y lloro con mas intensidad. Yulia no daba muestras de creerle, ni de ceder. Estaba empezando a desesperarse.
- Por favor…respondeme…necesito saberlo…Necesito saber si…si puedo luchar por…por ambas…Si me amaste…si realmente me amaste…yo te juro que…que hare todo…todo lo posible y hasta…lo imposible para…para recuperar tu confianza…y tu amor…Solo con esa certeza tendre…tendre las fuerzas que necesito…
Mas silencio. Yulia se estaba encerrando en si misma y eso comenzaba a alterarla.
- Eres lo que mas quiero, Yul…mi vida no ha tenido sentido desde que te perdi, mi amor…No me importa nada desde ese día…y cuando me dijiste que nunca me quisiste…cuando me dijiste que…solo fui una mas en tu cama…cuando dijiste todas esas cosas horribles…me partiste el alma Yulia! Te burlaste de mi amor! De mi entrega! De mis sentimientos! –y se avalanzo sobre la espalda de Yulia para golpearla con furia- Por que lo hiciste?! –Yulia se volvio para intentar detenerla pero Lena estaba furiosa y mandaba golpes por donde pudiera- Yo estaba destruida y te encargaste de repasar cada una de mis heridas! Por que?! Era cierto?! Es cierto?! Si era una maldito revolcón lo que querias no tenias que mentirme…-dejo de golpear a Yulia, aunque esta no la solto por si volvia a hacerlo. Lena bajo la mirada y continuo– No tenias que decirme que me amabas para seguir teniendome…si incluso después de la primera vez…si incluso después que…que me llamaras por el nombre de otra cuando haciamos el amor segui a tu lado…mientras me entregaba a ti la llamabas a ella y a pesar de eso…segui a tu lado siempre…Y si eso no demuestra mi amor por ti…no se que mas podria hacerlo…
Yulia estaba en shock. Que demonios acababa de decir Lena? Acaso era una jugada? La miro y noto en sus ojos desesperación, tristeza, rabia y muchos sentimientos mas. No parecia estar actuando.
- Que…que…nombre dije?
- Es necesario que te lo diga? –tan bajo como pudo.
- Dimelo.
- Tus palabras exactas fueron: Te amo...te amo tanto Nina... –y solto otro sollozo.
- Por que no me lo dijiste nunca?
- Que caso tenía? Yo queria olvidarlo y casi lo había conseguido hasta que ella volvio aparecer en nuestras vidas…Temi tanto perderte…
- Lena…yo…lo siento…
- No importa…
- Claro que importa! Era…era tu primera vez y yo…Dios! Lo siento –avergonzada.
- Te importa? Eso quiere decir…
- Eso no quiere decir nada –y se volvio a alejar de Lena.
- Responderas a mis preguntas? Me crees?
- No se si creerte Lena…perdoname pero…mataste la confianza que tenía en ti. Creo que seria una cuestion de tiempo…convivir contigo para saber si lo que dices es cierto. Como dicen por ahí hechos, no palabras. Y yo necesito hechos.
- Hare todo lo que quieras, luchare por ti…pero mi lucha no servira de nada si tu no me quieres en tu vida…si nunca signifique nada para ti…
Yulia tomo aire y luego mirando hacia cualquier lado menos a Lena respondio la pregunta clave en todo este asunto.
- Que podria haber hecho yo después de todo lo que me dijiste Lena? Si sabes como soy, si de verdad te importe alguna vez sabes perfectamente como reaccionaria ante alguien que me esta haciendo daño –y no dijo mas.
Entonces un amago de sonrisa se dibujo en el rostro de Lena. Luego procedio a decir en voz alta lo que su cerebro empezó a razonar.
- Solo si te esta haciendo daño…no te podria hacer daño algo que no te importa…Yo…te importaba…Solo te estabas defendiendo…Estabas tratando de devolver en algo el daño…Me querias…Tus palabras no fueron ciertas…
- Como tu bien lo has dicho te quise.
- No! –la abrazo con todas sus fuerzas- Un amor así no puede haber muerto de un día para otro! Un amor tan grande como el nuestro, mi vida, no puede morir así como así!
- Me hiciste mucho daño, Lena. Lo mataste…tu sabias lo que había vivido con Nina…
- Shhhh! –toco los labios de Yulia con su mano- No la menciones…ella no te podra hacer daño nunca mas y yo…yo curare las heridas que yo misma cause…-sonrio- sera un placer para mi demostrarte que te amo…me ganare tu confianza primero y después… después podras volver a sentirte libre de demostrarme que me quieres…porque yo se…yo se que nuestro amor no ha muerto…no puede haber muerto. No te hice mas daño del que yo misma me cause mi amor. Te amo, te amo Yulia. Te amo demasiado. Te amo tanto que me duele. Te amo tanto que crei que moriria de tristeza y desesperación en estos días sin ti. Pero miranos, miranos mi amor, a pesar de todo el destino se ha empeñado en unirnos…Esto tiene que ser un nueva oportunidad…Una oportunidad para ser felices…
- Lena no creo que…
- Dejame intentarlo…Aun sientes algo por mi?
- Tengo miedo que vuelvas a hacerme daño -como dolia reconocer aquello y mas aun delante de la persona que mas daño le había hecho en la vida.
- Entonces si aun soy capaz de hacerte daño también soy capaz de hacerte feliz. Tu nana una vez me dijo que alguien que no es capaz de hacerte sufrir, tampoco es capaz de hacerte sentir amor. Me quieres, yo se que me quieres, quizas no tanto como te puedo amar yo…lo entiendo porque yo misma tengo que reconocer que te hice daño y dañe lo que sentias por mi. Pero mirame, mi amor, mirame –tomo su rostro con ambas manos y clavo su verdigris mirar en el azul mirar de su amada- dime que ves en mis ojos. No ves acaso que estoy muriendo de amor por ti? A pesar que también me heriste, porque créeme que me hiciste mucho daño, tan solo pensar que no me amaste…yo… -sus ojos volvieron a llenarse de lagrimas- fue horrible, estaba…como tu me decias siempre...era tu ángel…y tu amor me dio alas…y vole…vole alto…tan, tan alto…que la caida dolio demasiado…crei que no sobreviviria …Pero mira, mira mis ojos mi amor, mira que estoy dispuesta a olvidar todo, te perdono, te perdono porque para mi lo mas importante es estar contigo. Si el precio de estar a tu lado es perdonarte, lo hago con gusto y de corazón. Si el precio de vivir feliz a tu lado fueron esas horribles semanas lejos de ti, fueron un precio muy bajo. Solo dame esta oportunidad que te pido…vamos lento si lo deseas, vamos como desees…Yo hare lo que me pidas.
- Lena…yo…no se que decir –miles de ideas pasaban por su cabeza, estaba muy confundida y lo siguiente que penso era que de ser cierto todo eso…ella había hecho sufrir a Lena mas aun de lo que ya estaba sufriendo…entonces…Bajo la mirada y cerro los ojos con fuerza.
- No mi amor, –haciendo que Yulia volviera a mirarla- no bajes la mirada, todo esta bien, ahora todo esta bien. Estamos juntas y lo superaremos. Podemos con esto. Nuestro amor es mas fuerte que todo esto. Verdad? Vamos dime que es verdad mi amor…Yul…
Pero Yulia tenía la mirada perdida en algun punto detras de Lena, quien aun esperaba una respuesta. Pasaron contados diez segundos cuando la morena miro a los ojos de su esposa directamente.
- Tiempo al tiempo…
Lena asintio y sonrio, para después abrazar a su esposa y apoyar su cabeza en el hombro de esta. Al menos le había dado una oportunidad. Le estaba dando tiempo y con ello la esperanza que algun día las cosas volvieran a ser como antes de separarse o incluso mejor ya que ahora era su esposa. Sintió las manos de Yulia rodear su cintura y luego un susurro en su oido:
- Podemos descansar? Son las tres de la mañana y nuestro vuelo sale a las nueve.
- Si, vamos.
No me preguntes porque
Porque te miro así
Si tiembla mi voz
O de nervios empiezo a reír
Si te preguntas porque
Se agua mi mirar
Es que mi amor se desborda
Y cae como un manantial
Se separo lentamente de Yulia y la miro una vez mas a los ojos. Acaricio su mejilla lentamente y sin poderlo evitar le dijo:
- Te quiero tanto…
- Lena…
- No es necesario que me digas lo mismo. Nisiquiera espero que me digas nada –los ojos volvieron a humecersele-. Es solo que es lo que siento y quiero expresarlo. No puedo callarlo…no mas. No volvere a callar mis sentimientos por ti, nunca mas.
Tomo la mano de Yulia y la guio hasta la cama. Una vez al lado de esta deshizo el nudo de la cintura de su bata, lentamente dejo caer la tela y se quedo tan solo en un fino camisón casi tan claro como su piel. Podía ver claramente el fuego en los ojos de Yulia, iba a conseguirlo, tenía que conseguirlo, tenía que demostrarle a cualquier precio que la amaba. Aunque sea de aquella manera.
Solo por ti, amor de mi alma
La luna que excita mi mar y lo adormece en calma
Solo por ti, amor de mis sueños
La unión de la esperanza y de todos mis deseos
Solo por ti
Definitivamente aquel cuerpo podria inducir a cualquiera a pecar…y aun no se había desnudado completamente! Y es que de verdad Lena era una diosa. Sabia perfectamente que sus ojos debian expresar lo que las hormonas le dictaban que hiciera. Sacudio la cabeza y miro a los ojos de Lena, esta le sonrio y se fue acercando a ella. Un enorme cartel de neon rojo que parpadeaba la palabra peligro se encendio en su mente y un segundo después pudo sentir los labios de su esposa sobre los suyos. No pudo hacer nada mas que rodear a Lena con sus brazos y caer con ella a la cama.
No me preguntes porque
Porque te toco la mano
Si repito que te quiero
Te juro que no es en vano
Si te preguntas porque
No dejo de acariciarte
Es que mi amor se desborda y
Sobre tu cuerpo se convierte en arte
No queria echar todo a perder por dejarse llevar pero la necesidad de sentir a Yulia se estaba apoderando de ella, lentamente abrio las piernas y dejo descansar a su esposa entre ellas. Aprovecho que la morena estaba besandole el cuello para poder susurrarle su pedido:
- Hazme tuya Yul…por favor…hazme tuya, mi amor…
Fue demasiado para Yulia. Sin siquiera pensar en nada se quito la parte superior del pijama y quedo con el torso desnudo ante Lena. Esta se quedo admirando el bien formado abdomen de su esposa, se sento en la cama y la acaricio lentamente. De pronto se detuvo, miro a Yulia a los ojos y levanto ambos brazos. La morena lo entendio, tomo el camisón y empezó a quitarselo de abajo hacia arriba. Lentamente, como si quisiera ver lo que se escondia debajo de la seda de a pocos.
Solo por ti, amor de mi alma
La luna que excita mi mar y lo adormece en calma
Solo por ti, amor de mis sueños
La unión de la esperanza y de todos mis deseos
Solo por ti
Cuando por fin tiro a un lado la prenda fijo su mirada en el cuerpo que tenía delante suyo. Era increíblemente hermoso. Lena tomo las manos de Yulia y las coloco en sus senos. La morena no se hizo de rogar tumbo a Lena nuevamente a la cama y se recosto encima suyo. Acaricio lentamente el cuerpo de la pelirroja, reconociendolo, reencontrandose con el, explorando ese monumento de mujer, pero solo con las yemas de los dedos. Un gemido ronco salio de la garganta de su esposa. Entonces beso a Lena y esta le respondio con desesperación el beso, la abrazo y pego mas a su cuerpo a Yulia.
No me preguntes porque
Escribo tu nombre mil veces
Como puedo contar el tiempo juntos
Días, horas, semanas y meses
Cuando menos se lo espero, la ojiazul se encontro totalmente desnuda, nisiquiera se había dado cuenta cuando Lena la había despojado de su pantalón. Solo pudo saberlo cuando sintió el contacto de sus pieles. Entonces no quizo esperar mas, tomo los muslos de Lena con ambos manos y la miro directamente a los ojos. Lena entendio la pregunta, sonrio y asintio, tomo el hermoso rostro de su morena con ambas manos y sintió la embestida.
- Ahhh!
Lo siguiente que se oyo en aquella habitacion fue un coro de gemidos y gritos saliendo desde sus gargantas. Los besos no se hicieron esperar. Labios mordidos. Uñas dibujando surcos en la piel. Marcas en el resto del cuerpo. Aquella deliciosa friccion tesandolas con cada uno de los movimientos de sus caderas.
Abrazo fuertemente a Yulia tanto con los brazos como con las piernas mientras sentia esa lengua besar su lóbulo y morderselo delicadamente.
- Te amo…te amo…Yul!
Y llego. El orgasmo que sintió fue tan intenso que no pudo evitar soltar un grito y unas lagrimas. Abrazo con todas sus fuerzas a Yulia mientras en su oido también oia el grito de placer su niña, quien al mismo tiempo que ella llegaba al climax.
Solo por ti, amor de mi alma
La luna que excita mi mar y lo adormece en calma
Solo por ti, amor de mis sueños
La unión de la esperanza y de todos mis deseos
Solo por ti
Las respiraciones aun seguian algo agitadas a pesar de ya haber pasado algunos minutos desde que todo termino. Lena no queria dejar ir a Yulia. Sentia que si lo hacia esta volvería a su actitud anterior. Y la experiencia recien vivida había sido tan hermosa que había deseado que no terminase. Se había sentido tan cerca de su amada después de tanto tiempo. Empezó a acariciar la espalda de su niña, quien aun no se movia ni un centímetro. Lo cual no le molestaba en lo absoluto, al contrario si por ella fuera se quedaria con ella siempre así. Había anhelado tanto estar así con su niña, tanto que le dolia. Entonces quien sabe porque azares del destino recordo algo que nunca debio olvidar. Aunque hubieran consumado el compromiso, Yulia la había hecho firmar el acuerdo de divorcio. Las lagrimas inundaron sus ojos y abrazo fuertemente a su esposa.
Yulia sintió cierta agitación en el pecho de Lena y la fuerza del abrazo. Como si no deseara dejarla ir. Levanto la mirada y vio a los hermosos ojos de Lena mirandola inundados de lagrimas.
- E…estas bien?.
- No me dejes nunca…por favor.
- …
- Si te pierdo nuevamente…me muero, te juro que me muero –y abrazo tan fuerte a Yulia que la hizo volver a posar su rostro sobre el hueco entre su hombro y cuello.
Yulia rodo sobre si trayendo consigo a Lena. La hizo descansar sobre su pecho mientras le acariciaba el cabello intentando calmarla. Sintió algunas agitaciones mas por parte de su pelirroja pero veinte minutos después la respiración de esta era sumamente calmada. La miro y la encontro dormida. Solto todo el aire que tenía dentro y un grito silencioso salio de su garganta.
Que hice? Que demonios hice?! Me deje llevar por la calentura! Maldita sea! Maldita Lena! Me volviste a enredar! Pero…es que…Dios! Es hermosisima! –se puso de lado y observo el apacible rostro de la ojiverde- Es bellisima. Entiendo que haya caido tan rapido. Y mas ahora que…sera que es cierto lo que dice? Sera que es verdad que el maldito banquerito la obligo a hacer todo lo que dijo? Maldita sea! Había olvidado al malnacido ese. La habra tocado alguna vez? Ella…es…ella es mia! Mia y de nadie mas! Pero…si alguna vez…yo…no podria…no podria soportar saber que fuiste de alguien mas Lena. No podria. Aquella vez en la fiesta ardia en celos de tan solo ver como te tocaba. No podria soportar saber que fuiste de ese. No podria…- acaricio la mejilla de Lena y se recosto totalmente. El día siguiente seria muy difícil, debía descansar.
La luz le estaba dando casi directo al rostro así que lentamente empezó a recobrar el sentido. Estiro la mano y busca a tientas el cuerpo de su esposa. Al no encontrarlo fruncio el ceño y abrio los ojos los mas rapido que pudo. No la vio. Se sento en la cama, se tallo los ojos y barrio la habitacion con la mirada. Nada.
- Yul? –hablo alto para saber si estaba por la habitacion.
Nada. Agudizo el oido y ningun ruido provenia de la ducha. Donde estaria? Había deseado despertar y verla a su lado. Darle un beso y decirle cuanto la queria. Con el animo algo bajo se levanto de la cama y se puso la bata que anoche había dejado caer, se dirigio a la ducha y se metio. Un poco de agua fria le sentaria bien para poder enfrentar lo que sea que viniera.
Lo que no se esperaba era que al salir de la ducha Yulia estuviera sentada en la misma mesa donde cenaron en la noche y que ahora se encontrara totalmente llena con un cuantioso y, a simple vista delicioso, desayuno. Se quedo congelada en su sitio, con las manos usando la toalla para secarse el cabello y mirando a Yulia llevarse la taza de humeante café a la boca.
Mientras la morena había oido salir a Lena de la ducha y a pocos centímetros de beber otro sorbo de café se detuvo y la miro.
- Queria esperarte pero te demorabas así que empece por el café.
Lena sacudio la cabeza para poder responder y le dijo sonriente:
- No te detengas por mi, me cambiare y te acompañare.
- Esta bien, pero seria bueno que te apresures.
- Por? –extrañada.
- Dentro de una hora debemos salir a tomar nuestro avion.
- Oh, es cierto! –y se apresuro a vestirse.
Yulia se sorprendio al ver que Lena iba a cambiarse delante de ella, fijo toda su atención en los, aun, humeantes croissant y se dedico a comer. Mirar a Lena desnuda no ayudaba mucho a intentar olvidar la noche pasada. Dios, que noche!
Diez minutos después Lena se sentaba frente a ella con una enorme sonrisa en el rostro. Yulia atenta le sirvio el café y lo preparo tal como sabia que le gustaba a Lena.
- Gracias –recibiendo la taza de manos de Yulia.
- De nada.
El resto del desayuno transcurrio en sumo silencio y cuando hubieron terminado fue Lena quien decidio romper el silencio:
- Hay alguien ya despierto?
- No, para nada. Jajaj creo que algunos se quedaron a arrasar con el bar y pues no despertaran hasta mas tarde.
- Jajaj bueno…si.
- Incluso pase por la habitacion de Andrea y no me respondio –encogiendose de hombros.
Lena sintió una punzada de celos pero los disimulo.
- Anoche parecia divertirse mucho con Arkadi.
- Si –sonriendo-. Quizas pase a ser de la familia por lo que vi anoche.
- Quizas –al menos eso le confirmo que por parte de su esposa no había interes hacia la castaña.
- Seria bueno que termines de alistar todo lo que usaremos. Tenemos diez minutos par salir de aquí.
- Si.
- Deja lo que no necesites. Mamá me dijo que ellos…
- Llevarian lo demas. Si lo se. Cuantos días estaremos de…
- Tres o cuatro. Debo regresar lo antes posible a la empresa. Hay mucho trabajo. Muchas cosas quedaron pendientes con la alianza entre tu empresa y la mia.
- Entiendo –algo triste. Cuatro días eran pocos para tener a Yulia para ella sola. Pero debian bastarles.
- Ire por mis cosas a mi habitación. Te veo en el lobbie en diez minutos, esta bien?
- Si, esta bien.
Iba a darle un beso pero Yulia se fue prácticamente corriendo fuera de la habitación. Lena se quedo mirando la puerta y una mueca de tristeza se apodero de su rostro. Tomo su cosas y salio cabizbaja de esa habitación rumbo a la suya. Ya tenía todo listo así que solo le dio un repaso por si se le olvidaba algo. No sabia hacia donde la llevaria Yulia, pero poco le importaba siempre y cuando estuviera con ella.
Mientras se cambiaba de ropa recordo la noche anterior. Nada había cambiado. Todo seguia igual. Sentir la piel de Yulia junto a la suya, amarse como lo habian hecho, el momento culminante, toda la conexión que sentian, todo fue perfecto. Como siempre lo había sido. Como siempre lo fue. Pero seguia teniendo presente los malditos acuerdos prenupciales que había firmado. Si alguna vez Yulia decidia irse o descubria que había otra persona en su vida…rompio en llanto. No podria soportarlo. Sabia que no se habian casado bajo los mejores terminos pero estaban juntas. Y ella estaba dispuesta a hacer todo lo posible, y lo imposible, para hacer que su matrimonio funcionara. Si, debía reconocerlo: estaba loca por Yulia y su plan de hacerse la dura se fue al tacho olímpicamente. Simplemente no podía.
Toc, toc.
Levanto la mirada rapidamente hacia la puerta y se seco las lagrimas. Y pregunto en voz alta:
- Quien es?
- Señora de Volkova?
Al principio no reconocio aquel nombre como suyo pero después sonrio y recordo que ahora llevaba el apellido de su amada.
- Si?
- Su esposa me envio a ayudarle con el equipaje, desde hace cinco minutos esta esperandola en el lobbie del hotel.
- Claro, claro, un segundo.
Se limpio los rastros de lagrimas del rostro, se puso los zapatos y corrio abrir la puerta. Al hacerlo se encontro con un sonriente botones, lo guio hasta sus maletas y este las tomo para lueg salir de su habitación. Una vez en el lobbie diviso a Yulia en el mostrador de atención, se acerco y abrazandole por la espalda le clavo un beso en la oreja:
- Ya estoy aquí, mi amor.
Yulia sonrio y continuo su conversación con el gerente:
- Mis padres y los de mi esposa se encargaran de llevar nuestras cosas. Esta misma tarde, ni bien despierten sacaran nuestras cosas y cancelaran las habitaciones.
- Como diga, señora Volkova. Buenos días, señora de Volkova.
- Buenos días –respondio sonriente Lena.
- Espero su estadia haya sido grata en nuestro hotel -respondio el hombre también sonriendo.
- Mejoro desde que llego mi esposa.
- Si, me imagino. Hacen una linda pareja.
- Bueno debemos irnos –dijo Yulia.
- Su transporte las espera. Sus maletas ya están ahí.
- Muchas gracias por todo, esperamos volver pronto. Adios -dijo la morena.
- Si, muchas gracias. Adios.
- Sera un placer señoras, hasta pronto –dijo el gerente con una sonrisa de comercial de pasta dental.
Se dirigieron hacia la salida del hotel, donde efectivamente las esperaba un automóvil para transportarlas. Un botones les abrio la puerta y ellas ingresaron dandole las gracias. Una vez que la puerta se cerro el auto se empezó a mover. Lena se recosto en el hombro de Yulia y paso un brazo rodeandola. De pronto vio la cadena que Yulia traia y empezó a jugar con ella.
- Nunca te la había visto.
- Mamá me la regalo ayer.
Lena fruncio el ceño. El tono de la voz de Yulia había cambiado. Ya no era mas aquel tono amistoso de días anteriores. Entonces penso que tal vez estaba yendo demasiado lejos al comportarse con Yulia como antes de su ruptura. Tal vez a la morena aun le incomodaba tanta cercania.
- Te incomoda que te abrace? –pregunto casi con miedo a la respuesta.
- Puedes hacer lo que gustes. Pero ahora debo hacer una llamada, si me disculpas…
Lena entendio que debía estar libre, entonces se separo de su esposa y se recosoto sobre la ventana opuesta a la Yulia. La observo tomar su celular y marcar un numero.
- Bueno?...Si, Igor soy yo, Yulia…Si, gracias, todo bien…Exactamente, si, llamaba para saber eso…Si?...Oh, vaya excelente…El cheque aun no ha sido cobrado?...No? Ok…
Lena entendia perfectamente de que hablaba Yulia con el tal Igor, y claro que recordaba ese nombre. Siguió oyendo la amena charla entre el abogado y Yulia pero sin prestarle atención. Solo veía las calles de Ámsterdam pasar a gran velocidad frente a sus ojos. No queria pensar en nada. En nada mas que no fuera su adorada esposa. La miro de reojo y vio como sonreia al continuar charlando con ese abogado. Antes esas sonrisas tan sinceras eran para ella. Ahora casi tenía que forzar a su amada a que tan siquiera le dedique una mirada. Sin darse cuenta de nada el auto se detuvo y Yulia colgo la llamada.
- Llegamos, vamos, nuestro avion nos espera.
- Esta bien.
Estaba a punto de abrise ella misma su puerta cuando alguien lo hizo. Al salir se encontro con la impecable sonrisa de un hombre uniformado. Ella también sonrio y el hombre se presento:
- Buenos días señora de Volkova, mi nombre es Mikhail Nikolaievitch. Sere el piloto de su vuelo.
- Mucho gusto. Mi nombre es Elena.
- Es mi esposa Mikhail, como bien te lo has imaginado.
Yulia parecia en escena con una expresión de tranquilidad total. Como lo hace?, se pregunto Lena.
- Hola Yulia. Hace mucho que no nos vemos.
- Eres un ingrato, nunca mas te paraste por mi casa –dandole la mano a su amigo.
- He estado algo ocupado cada vez que ando en Rusia –riendo picaramente y también tendiendole la mano a Yulia.
- Eres incorregible.
- Y tu también lo eras. Pero ya veo que has tenido motivos mas que suficientes para dejar los malos habitos –miro con buenas intenciones a Lena y le sonrio.
- Bueno, algun día le tenía que llegar la hora no? –correspondiendo a la sonrisa del piloto.
- Bueno amigo, ya esta todo listo?
- Si, todo listo. Pueden ir abordando. En unos minutos mas despegaremos.
- Esta bien. Vamos Lena.
- Con permiso, mucho gusto –dijo Lena.
- Lo mismo digo, señor…-dijo Mikhail siendo cortado por la pelirroja.
- Lena, por favor, solo Lena.
- Lo mismo digo, Lena.
Siguió a su esposa para tomar su maletas pero Yulia se lo impidio:
- Sube al avion, esta dentro de ese hangar –y señalo hacia su izquierda-. No tienes pierde, sube y anda acomodandote.
- Quiero ayudarte con el equipaje.
- Para eso están los cargadores. Llamare uno y el lo hara.
- Mi bolso pequeño…
- Te lo llevare personalmente.
- Ok, te espero –dijo dirigiendose hacia donde le señalo Yulia.
Al llegar no pudo menos que quedarse asombrada al ver el avion. Era en realidad un hermoso avion con apariencia aerodinamica y un lobo dibujado en la cola. Entonces dedujo que era el avion privado de los Volkova. No era enorme pero era hermoso. Se dio un rodeo por el y se dio cuenta que la puerta de acceso estaba abierta. Subio las escaleras y se encontro con una maravilla de recibidor. Eligio un asiento y se dispuso a esperar a Yulia que parecio a los pocos minutos llevando algunas maletas pequeñas. Le dio su bolso sin mas y se dirigio hacia el fondo del avion al parecer para acomodar el equipaje que llevaba.
Lena se quedo con el bolso en las manos mirando hacia la nada. Entonces como una revelacion se dio cuenta que la actuación de Yulia durante la ceremonia había sido solo para satisfacer a sus familias. Su instinto tenía razon, despues de todo. Lo que había hecho había herido a Yulia en el alma. Se nego a mirarla mientras ella terminaba de acomodar su equipaje en el avion. Como necesitaba canalizar el dolor y la rabia con algo fisico, se levanto y coloco su bolso en donde debía sin decir nada. Yulia la agarro de la muñeca antes de que ella pudiese alejarse.
- Estaras ansiosa por saber hacia donde vamos. No me lo vas a preguntar?
Su sarcasmo le resultaba tan extraño que se sintió nuevamente herida por el drastico cambio que se había operado en ella.
- Como es obvio que no habra luna de miel, esa es una pregunta que no puedo responderte. A menos que todo haya sido una mentira…Mate el amor que me tenias verdad? –continuo sin esperar respuesta- Lo que no logro comprender es como te puede haber causado tanta satisfacción haber llevado hasta el final esta parodia cuando sientes semejante animadversion hacia mi –rayos, se le estaban llenado los ojos de lagrimas-. Por que llevaste a cabo esta comedia cuando podrias haber cancelado la boda ayer en la mañana y vengarte dejandome en ridiculo? –su silencio la enfurecio-. Tu me propusiste esta maldita boda, recuerdas? –levanto la barbilla orgullosa-. Luego, de repente, en presencia de nuestras familias y amigos, te burlas de nuestro compromiso…de mi amor por ti –le temblo la voz, agitandole el pecho.
- Sera mejor que te sientes –le advirtió en voz baja, recorriendole el cuerpo con una mirada turbadora e intima-. Estamos a punto de despegar.
Vio a Mikhail, subir, este le sonrio y se metio a la cabina del piloto. En cuanto acabo de abrocharse el cinturón de seguridad, el jet comenzo a rodar por la pista. Al cabo de unos segundos estaban en el aire.
Lena miro por la ventana y observo como Holanda se alejaba. Se le había concedido un breve atisbo de de paraíso para luego arrebatarselo cruelmente y para siempre. Cuando alcazaron la velocidad crucero, Yulia se levanto para servirse una copa del minibar.
- Cuanto tiempo piensas castigarme por lo que he hecho? –pregunto Lena, sin poder soportarlo mas.
- Parece ser que ambas nos engañamos –dijo la pelinegra tomandose la bebida de un trago.
- No comprendo –dijo Lena, cuyo corazón se volvio a romper.
- Cuanto tiempo pensabas vivir a mi costa antes de reconocer que lo que querias realmente era mi fortuna?
- Estas equivocada, yo nunca…
- No me mientas ahora, Lena. Tu misma me lo dijiste el día que terminaste con nuestro compromiso.
- De que hablas? –ella meneo la cabeza con exasperación.
- Cuando me dijiste que ese te daria lo que yo no podria darte.
- Yulia ya te dije que…
- Se perfectamente que te referias al dinero. Ahora lo se.
- No Yulia! Eso no era cierto! Y tampoco me refer… - sintiendose desfallecer.
- No puedes negarlo –dijo con mucho tranquilidad.
La desesperaba la calma con la cual estaba llevando la conversación. Mientras que ella sentia que si se ponia de pie se vendria abajo de tanto que temblaban sus piernas. Dirigio su mirada a Yulia y pudo ver como ella la miraba con una expresión tan fria como la nieve que rodeaba Moscu en invierno.
- Por favor dejame explicarte, nuevamente –con voz apenas audible, le temblaba todo el cuerpo.
Daba igual lo que dijera, Yulia no estaba dispuesta a oirla.
- Nunca soñe con que me pidieras matrimonio, es decir, si lo soñe pero eran solo eso…sueños. Cuando te vi en la universidad…yo…yo apenas podía creer que estuvieras ahí…pensé…yo pensé que la vida me daba una segunda oportunidad…al menos de ser tu amiga. Y desde que hicimos el amor por primera vez –cerro los ojos con fuerza al recordar lo que había sucedido aquella vez– temi que te fueses para siempre. Recuerdas aquella foto que insisti en que nos tomaramos en el roble en el que siempre nos encontrabamos? –nisiquiera espero la respuesta de Yulia y continuo– Tenía la idea que un día la colgaria en donde viviera. Así cuando fuese una anciana, podria señalarla y decir: “Ven a esa mujer? Yo la conoci personalmente y siem…siempre la he amado” –tartamudeo.
- Tienes que prepararte mejor las historias –le dijo Yulia con desden-. No podias colgar la foto de tu amada en la mansión que te comprara tu maridito. Que diria el pobre banquerito?
Lena temblo ante la cruel burla. Aquello era peor que una pesadilla.
- Aquello fue antes que tuviera que aceptar la propuesta de David. Antes que mi padre entrara en quiebra.
- Querras decir antes que te dijera que me habian desheredado –aclaro despreciativa-. Si nunca te hubiera puesto a prueba…siempre supiste…sabias que podias conseguir todo lo que quisieras sin hacer demasiado esfuerzo.
- No Yulia, eso no es verdad –meneo la cabeza con desesperación-. Recuerda que yo queria esperar un poco mas. Queria poder ofrecerte algo mejor. Aunque sabia que lo que yo pudiera ofrecerte era nada en comparación con lo que siempre habias tenido –le temblaba la voz-. Yulia…yo nunca me hice muchas ilusiones pues siempre temi que algun día me dejaras porque…porque siempre pensé que era poco para ti…y lo sigo pensando –totalmente devastada por confesar aquello.
En el silencio que siguió, el rostro de la ojiazul permanecio sombrio. Lena nunca penso que su, ahora, esposa pudiera encerrarse así en si misma. Nada de lo que le había dicho le había llegado.
- Cuando supe lo de tu padre –comenzo Yulia– quise, desee con todas mis fuerzas, anhele creer que te habias alejado de mi por vergüenza y todo lo que me habias dicho era un mentira. Entonces, por tan solo un segundo pensé en buscarte y hacerte saber que no me importaba que no tuvieras un centavo. Queria hacerte ver que lo que habiamos compartido era algo único, que no tenía precio.
- Así es. Te amo, Yulia! –grito Lena desde el fondo de su corazón-. Me he casado contigo porque eres mi vida entera! –toda la emocion del momento hizo que se pusiera de pie.
Los ojos azules de Yulia lanzaron un peligroso relámpago antes de continuar.
- Hasta ese día…hasta el día que terminaste conmigo me tenias totalmente engañada. Pero no mas Elena. No mas. Eres el ser mas despreciable que he conocido en toda mi vida. Maldigo el día en que te cruzaste en mi camino.
- No lo diras en serio! –grito desesperada.
Lena vio como el azul mirar se dirigia hacia la cabina. Corrio hacia la puerta, bloqueándole el paso.
- Como puedo demostrarte que te amo, que tu dinero nunca significo nada para mi? –le temblaba todo el cuerpo.
- Firmaste el acuerdo para que tu padre recibiera el dinero después de nuestra boda.
- Tu me lo propusiste!
- Sabia perfectamente que lo harias –sonrio ella-. Una pruebita mas para terminar de convencerme con que clase de arpia con la que anduve por un poco mas de un año.
- Yulia, cielo, no seas así…por favor –y bajo la cabeza totalmente derrotada.
- Permiso.
- Que vas a hacer? Sentarte con el piloto durante el resto del viaje a Rusia?
- Me alegra que te hayas podido dar cuenta que no vamos a ninguna isla paradisiaca.
- Ese comentario no es digno de ti, Yul. Por favor, no abras esta puerta. Mikhail se dara cuenta que algo sucede y fue muy amable conmigo antes de que despegaramos.
- Le dire que estas muy cansada y te deje dormida.
- Lena estaba tan alterada que apenas podía ver a traves de las lagrimas.
- Significa esto que me pides el divorcio?
- No –fue la enfatica respuesta-, no le dare al banquerito la satisfacción de quedarse con mi trofeo. Porque eso eres Elena: un trofeo que exhibire hasta cansarme de ti. Hasta que por si sola pierdas ese –tomo el menton de Lena y la hizo mirarla– brillo tan especial que solia volverme loca. Pero no mas –y con mas fuerza de la que jamas había demostrado la arrojo a un lado, entrando por fin a la cabina del piloto.
Le parecia tan suave la piel que acariciaba. Sus dedos no se cansaban de ir y venir a traves de aquel blanco brazo y aquella palida espalda. Le encantaba. Nunca había sentido tanta suavidad en una piel. Y el olor de su cabello le encantaba. Definitivamente se podria acostumbrar a eso. Ahora para lograr ello debía contestarse la pregunta de cómo debía hacer para retener a tan hermosa criatura a su lado. No sabia como. Nunca había salido con una mujer. Lena le había hablado mucho de su relacion con Yulia pero…no podria contarle a su amiga que estaba poniendole el cuerno a su novio. De seguro su pelirroja amiga insisitira en que dejara de hacerlo o dejara a Andrey si queria iniciar algo con la mujer que tenía en sus brazos.
Jamas penso que podria hacer tal cosa, refiriendose a la infidelidad. Siempre había sentido amar a Andrey por encima de todo. Anibal jamas había sido un peligro en su relacion con Andrey, si decia haber dudado era para no lastimar al muchacho. Pero ahora estaba dudando. Y eso no le gustaba.
Jamas había pensado en tener una relacion una mujer, a pesar que su mejor amiga estuviera enamorada y era pareja de una chica. Es mas se acababa de casar con una. Pero ella era capaz de hacer lo mismo? Seria capaz de darle la espalda a todo lo que creia y era por aquello que tenía en sus brazos? Se sorprendio al darse cuenta que dudaba de su respuesta. Andrea era una muchacha tan linda, tan tierna (cuando queria), tan apasionada, tan generosa y tan…
Sacudio la cabeza, parecia una tonta quinceañera ilusionada. Que hacer? Había ardido en celos cuando Arkadi se había acercado mas de la cuenta a Andrea y había deseado botarlo a patadas de su lado. Pero por otro lado, no podria echar por la borda tantos años al lado de Andrey por una aventura. Si, amaba a Andrey. Estaba segura de ello. La mujer que tenía en sus brazos solo era algo pasajero. Se terminaria una vez que regresara a Moscu.
De pronto sus pensamientos fueron interrumpidos por los movimientos que estaba haciendo la durmiente. Beso el blanco cuello y le susurro al oido:
- Buenos días.
Andrea se volvio a verla y le dedico una sonrisa.
- Buenos días –con voz aun un poco dormida.
- Como amaneciste?
- Con mucha hambre –sonriendo.
- Quieres que pida el desayuno para las dos y lo tomamos aqui?
- No, aun no. Quiero descansar un momento mas.
- Esta bien.
Andrea apego mas su espalda al cuerpo de Marlene y suspiro. La morena empezó a esparcir besos a traves de su nuca y parte de la esplada.
- Jajaj dije que queria descansar un momento mas.
- No te preocupes –apreto mas su abrazo- no hare nada que no quieras. Es solo que…me encanta el sabor de tu piel.
Andrea tomo la mano de Marlene, la beso y le dijo:
- A mi también el sabor de la tuya.
- Es la primera vez que me pasa esto.
- El que?
- Estar con una mujer.
Entonces Andrea estallo en risas.
- Pues quien lo diria.
- En serio?
- Si. A lo mejor Lena habla mucho de su vida intima contigo?
- No, solo comentarios muy en general. Nada especifico.
- Entonces digamos que somos compatibles.
- Mucho –también riendo.
- Se termina cuando subamos al avion, ok?
- Esta bien –sin saber porque si era lo que queria proponer ella misma, sintió un dolor en el pecho y una tristeza enorme.
Silencio.
- Pero aun no subimos al avion –dijo Marlene poniendo boca arriba a Andrea y subiendo encima de ella.
- Es cierto –sonriendo.
- Eres increíble.
- Lo se.
Ambas sonrieron y con un beso de mutuo consentimiento volvieron a dar rienda suelta a su pasion.
- Despierta Elena. Hemos aterrizado. El auto esta afuera.
Ella se estiro y luego miro con ojos hinchados a Yulia.
La pesadilla no había acabado. Un dolor agudo y punzante le volvio a atravesar el corazón.
Lo ultimo que recordaba era que Yulia la había abandonado. El cansancio del día de su boda y el traumatico epilogo acabaron por hacer que se quedara dormida. No se podía creer que ya estuvieran en Moscu.
La falda se le había subido por los muslos, exponiendo sus blancas piernas a la mirada de Yulia. Se puso de pie rapidamente y gimio porque su ropa estaba bastante arrugada. No necesitaba un espejo para imaginarse el mal aspecto que tenía.
Yulia debía de haber llevado el equipaje pues parecia impaciente por partir. Fue al baño a arreglarse un poco y salio del avion.
Aquella tarde humeda y calida no era nada tipica de Moscu. Y menos ese aeropuerto. No estaban en Moscu. Donde estarian? Se dio la vuelta para preguntarle al piloto y despedirse pero no logro verlo por ningun sitio.
Sin cruzar palabra Yulia le abrio la puerta del auto. Sus facciones blancas y hermosas le hicieron contener el aliento antes de subirse. No era una persona cualquiera. Era su esposa y esa noche era la primera noche que pasarian juntas a solas. Penso que ojala ya se le hubiera pasado el enfado lo suficiente como para volver hacer el amor. Lena no podía pensar en otra cosa…
Cuando volvio a mirar por la ventana del auto se sorprendio al ver la Fortaleza y Catedral Medieval. Estaban en…
- Estamos en Smolensk… -murmuro casi para ella.
- Así es. O deseas ir directamente a mi departamento?
- No quisiera llegar tan rapido a Moscu –dijo negando con la cabeza-. No quisiera que mi familia supiera que no fuimos de luna de miel. Al igual que tu, no quiero que se enteren que mi matrimonio fracaso sin siquiera haber comenzado.
- Como quieras.
La última vez que había hecho el trayecto a la casa de Yulia en Smolensk había sido tan feliz. Y en ese momento tenía el corazón destrozado porque sabia que Yulia había dejado de amarla. Y no podía culparla.
Estaba anocheciendo cuando llegaron. Lena había logrado no derrumbarse frente a Yulia, y en cuanto entraron a la casa y abrio la puerta sin siquiera mirarla sintió que su corazón no podria resistirlo mas. En cualquier momento se arrojaria a su pies y le suplicaria una oportunidad.
- Donde…donde dormire?
- En la habitación principal. La conoces bastante bien.
Le había dejado completamente claro que no dormiria con ella.
- Y tu donde dormiras?
- En una de las otras habitaciones. Hay muchas por si no te has dado cuenta.
Mientras Lena hacia un esfuerzo por soportar el dolor que les causaban sus palabras, Yulia se ocupo de tomar sus maletas y dirigirse hacia su habitación. No lo pudo evitar mas y con las lagrimas empañandose en sus ojos hablo.
- No me puedes hacer esto, Yulia.
- No? –la desafio la morena.
- Sabes a lo que refiero.
- No creo haber olvidado nada. Conoces bien la casa. Aunque…como debes saber Teresa no vendra. Así que tendras que atenderte tu sola.
- Es nuestra primera noche de casadas…que estamos a solas –susurro ella con voz dolida.
- Quieres que me acueste contigo de nuevo? Bueno supongo que podria hacerlo, ya que he pagado millones por el privilegio –cada palabra era una estaca que se clavaba en el corazón de la pelirroja-. Pero no es el tipo de noche que deseo. No me gusta recoger las sobras de los demas. Menos de alguien como el banquerito con el que te revolcaste.
Lena se sujeto de una mueble cercano para no caerse.
- Yulia yo nunca…
- Eso es todo verdad? Estoy muy cansada…
- No, no lo es! –la miro cara a cara, llena de dolor-. Se perfectamente todo lo que dije aquella vez…pero no era cierto, nada de lo que dije fue cierto. Te has detenido a pensar que si fuera realmente el tipo de mujer que solo buscaba tu dinero, crees sinceramente que no te habria dejado cuando me dijiste que tu padre te había desheredado? En ese momento solo pensé en ti, Yulia! Solo podía pensar en hacer lo que pidieras! Y si me pedias que me hiciera a un lado…lo hubiera hecho. Piensa por favor en todo lo que hemos pasado juntas. No me importa nada Yulia. Nada con tal de estar a tu lado…aunque hubiera sido como tu amante. Tu lo sabes. Recuerda como empezamos. Nunca te pedi nada, amor. Nada mas que lo que tu quisieras darme.
- Jugaste bien tus cartas Katina. No presionaste las cosas pero muy cuidadosamente me hiciste sentir mas comprometida contigo. Con esa pose de niña buena, con esa falsa inocencia. Con esa también falsa preocupación que sentias por mi. Ese fingido interes. Nada era cierto. Todo fue un teatro para engatusarme. Y casi lo logras.
- Lo estas tergiversando todo –dijo ella, volviendo a emocionarse-. Todo… Absolutamente todo era cierto. Yo siento todas esas cosas por ti, amor…todo eso y mas!
- Eres una actriz fantastica, Elena –con una cruel sonrisa que le clavo un puñal en el corazón.
- No estaba fingiendo! –se defendio lanzando llamas verdes por los ojos-. Hice el amor contigo, algo que nunca había hecho con nadie. Aunque temia que no fuera para siempre, queria que te dieses cuenta que para mi seria mas que una aventura. Estaba locamente enamorada de ti, Yulia. Siempre lo estare. Para mi era vital ser sincera con mis sentimientos, porque queria que supieras que no tomaba esa decisión a la ligera.
- Solo tengo tu palabra.
Fue un puñal por la espalda. Como podía decir eso? Como podía negar algo que…?
- Yulia…tu sabes…tu sabes que has sido la primera…y la única…tu lo sabes… -con los ojos totalmente bañados en lagrimas-. Se trató de algo pequeño llamado confianza. Yo también he tenido que dartela a ti.
- Que pretendes decir con eso?
- Hay muchas cosas que has elegido no contarme de tu pasado, a pesar de lo obvio.
El rostro de Yulia se ensombrecio.
- He compartido lo mas importante.
- No me has dicho nada de las otras mujeres de tu vida excepcion de un breve comentario acerca de Nina. Y yo nunca he indagado mas alla de lo que has querido decirme. Sin embargo, ahora me doy cuenta que a pesar de no haberme dicho mucho acerca de Nina…te hirio mucho verdad?
- Al contrario –dijo Yulia-. He tenido varias relaciones desde que estaba en la escuela. Tu mejor que nadie lo sabe porque hasta donde me has dicho intentaste cazarme desde aquella epoca. Algunas duraron mas que otras, pero nunca permiti que las mujeres se conviertan en el centro de mi existencia. Claro desde que he tenido relacion con ellas. Antes de eso –y miro maliciosamente a Lena– los chicos nunca fueron problema.
- Solo porque las mujeres se te arrojaban a tus pies? Mujeres que sabias que no te amaban sino que solo te usaban por tu dinero y las ventajas que podias darles? –Yulia estaba livida– Tengo razon, verdad? Por la culpa de todas esas has decidido condenarme a mi también! Aun sabiendo que lo que yo hice, lo hice por amor a mi padre! Por amor a mi familia! Y de cierta manera amor a ti…era la excusa perfecta para alejarme y que tu padre no te rechazara…pero claro…me trage el maldito cuento! Te crei todo! Te crei todo Yulia! Confiaba ciegamente en ti! Siempre confie en ti! Te lo di todo! Te lo di todo sin guardarme nada para mi! Y tu…tu pusiste a prueba mi amor por ti…No fue suficiente todo lo que di? No lo fue, verdad? Siempre supe que jamas seria suficiente…siempre lo supe…
- Basta!
- Todavía no he terminado! Tu supusiste que yo había trazado un plan diabolico para atrapar a la soltera mas codiciada del mundo y le chuparia hasta la ultima gota de sangre. Pues permiteme decirte algo: estaba aterrada! Cuando supe por boca de otro que tu fortuna se había incrementado tanto me asuste!
Yulia la miro con expresión incredula.
- Se que siempre habra personas que van detrás de otras por el interes pero yo no soy de esas! Tu y yo siempre hemos sido tan diferentes. Tu tienes mucha mas experiencia que yo y no solo en cuanto a relaciones se trata. Pero en ese sentido…era logico que después de un tiempo extrañas tu libertad. Por eso también quise retrasar nuestro matrimonio todo lo posible…queria que estuvieras segura. Porque si alguna vez te sentias atada a mi, me odiarias y yo no podria soportarlo. Cada pensamiento, accion y sentimiento mio ha estado movido por el gran amor que te tengo Yulia. Y si, lo reconozco, cometi el gran error de mentirte y dejarte con la peor impresión de mi. Pero quiero que sepas que nunca quise hacerte daño Yulia… cuando tuve que hacer y decir…todo lo que te dije aquella vez…me dolio mas a mi de lo que…
- No se de que hablas. No significo mas de lo que te dije. Si has acabado, quiero irme a dormir.
Dios, sabia muy bien como causar dolor.
- He acabado –fue la angustiosa respuesta-. Perdoname por decirte todas esas cosas horribles. Por favor, usa la recamara principal. Yo usare cualquier otra recamara.
- No es necesario que te sacrifiques.
Y antes que pudiese pensar en otra forma de detenerla, ella ya se había dirigido hacia la habitación que ocuparia.
Aquella noche Lena comprendio como a una persona se le podía partir el corazón mas de una vez en la vida.
Se quedo mirando el camino por el cual había desaparecido minutos antes su esposa. Si alguien se acerca a ella podría observar claramente como su mirada estaba totalmente velada y los ojos inundados de un conocido liquido salino. No podía ver nada, en realidad su mente estaba perdida por quien sabe que pensamientos. Sonó un trueno afuera de la casa y sacudió su cabeza logrando hacer reaccionar a su mente.
- La perdí…nuevamente…la perdí…
Miro a su alrededor buscando algo, sin saber que. Sus piernas dejaron de sostenerla y cayó al suelo estrepitosamente. Ni siquiera sintió dolor físico, no podía sentir nada más que su corazón partirse miles de veces. Se había estado recuperando en esas últimas cuarenta y ocho horas más que nunca, pero en tan solo unos minutos Yulia se había encargado de estrellar contra la pared sus esperanzas. Y dolía. Dios, como dolía! Intento ponerse se pie y apoyándose en un mueble cercano lo consiguió. Espero unos segundos a sentirse más fuerte y poder caminar. Cuando lo hizo, tomo sus dos maletas y su bolso. Se predispuso a subir las, según ella, interminables escaleras pensando en que no podría haber nada peor que sentirse muerta en vida. Sentir que puedes seguir respirando. Andando. Hablando. Y pensando. Pero sintiendo un agujero donde debería ir el corazón. En realidad ya no sentía latir al tan importante órgano.
Termino de ponerse algo cómodo para dormir y al fin pudo prestarle atención a las noticias.
- Y en el ámbito local, nos acaban de llegar las primeras imágenes del tan sonado matrimonio entre las hijas de los empresarios Oleg Volkov y Sergey Katin –dijo la presentadora de noticias.
- Así es, esta confirmado las jóvenes Yulia Volkova y Elena Katina se casaron el día de ayer en la ciudad de Ámsterdam. Imágenes por favor –empezaron a pasar lentamente algunas fotografías de la boda-. Como pueden observar amigos televidentes es totalmente cierto que estas jóvenes, dos de las mas codiciadas solteras del país, han unido sus vidas, para total desconcierto de la farándula local y también el ámbito empresarial. Ya que como bien se sabe hace tan solo unos días se empezaron a correr los rumores acerca de la alianza entre las empresas de ambas –agrego el otro presentador.
- Este compromiso corroboraría todos los rumores que han estado circulando por el medio.
- No debemos olvidar, Catherine, que hace unas semanas nos llego el rumor que Elena Katina había tenido una pelea algo extraña con el que ha sido su amigo de toda la vida, el banquero, David Cresswell. Donde además habría afirmado estar saliendo con una chica que todos conocían pero que aun no podría decir su identidad.
- Es cierto, se nos dijo que en una reunión de su circulo de amigos, el le había pedido matrimonio y ella le había recalcado que ya tenía pareja y que estaba comprometida con ella.
- Además, hace poco se les encontró a ambas en lo que parecía una salida de pareja y dieron las respectivas declaraciones.
- En esos momentos afirmaron tener una relación de año y medio. Pero nadie relaciono rápidamente los rumores de la afirmación de Katina y lo que ellas dijeron.
- En realidad todos pensaron que solo era publicidad. Ya que como sabemos la empresa de los Volkov ha tenido enfrentando una campaña publicitaria en su contra de justamente discriminación y que lo que ellas anunciaron era una simple ayuda.
- Pero por lo que vemos no es así. Es esta foto precisamente –era la foto en la que Lena acariciaba el rostro de Yulia y ella sonreía, cuando estaban en la mesa de las novias- se puede ver que al parecer nada entre ellas es tan solo publicidad.
- Bueno solo nos quedaría felicitar a la feliz pareja y desearles un excelente matrimonio.
- Es cierto, felicidades a las dos nuevas casadas. Ahora pasando al ámbito internacional…
Yulia apago la televisión y sonrió. Ya la mayoría de problemas estaban solucionados y lo mejor era que al fin había podido dejarle claras las cosas a Lena. Al fin había podido verla totalmente destruida. Desarmada y destrozada. Así como quedo ella cuando Lena la echo de su vida tan vilmente. Poco a poco sintió como a pesar de tener una sonrisa dibujada en el rostro, algo calido resbalaba desde sus ojos hacia sus orejas. Se limpio rápidamente y se predispuso a descansar. Había sido un día agotador y encima la lluvia que se había desatado había enfriado el ambiente.

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