domingo, 22 de abril de 2012 4 comentarios

Una lejana estrella azul - Capítulo 5


¡Vaya! ¡Qué rápido se van los días! Cuando menos lo espero ya se hacen semanas sin poder escribir y antes de meterme de lleno a cierto asunto con mi alma mater…bueno aquí les traigo la conti :)

Por cierto ¿alguien me leyó la mente o algo así? O.o! Me pusieron un comentario acerca de que pensaba Alessa del beso y pues eso tocaba O.O! Ups, sorry por el spoiler xD

Bueno, quiero agradecerles sus comentarios que siempre me motivan. Y también agradecerle a Mayito su participación, ahora está algo ajetreada pero pronto nos regalará otro capítulo de su increíble historia. Créanme cuando les digo que es AMAZING.

Buenos sin más, ojalá les guste esta conti y pues pronto esto se pondrá un poco húmedo y NO, no me refiero a ESO jajajaja enjoy it!


jueves, 12 de abril de 2012 2 comentarios

Sobreviviendo - Capítulo 2: No hay lugar como el hogar.

¡Hola nuevamente a todos! Muchas gracias por las lecturas y nuevamente gracias a Cristale :D
Este sigue siendo un capítulo introductorio, aunque tiene un poco más de "acción" xD
Gracias por el apoyo y espero que siga siendo de su agrado :D
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CAPÍTULO 2: No hay lugar como el hogar. 

Se había cumplido casi 1 semana desde que el New York Times publicó aquella noticia sobre la nueva producción musical de Rachel Berry, al igual que se había cumplido 1 semana desde que Santana se trataba de mantener lejos de todos los medios de comunicación, es decir, no sabía ni siquiera que día ni hora eran con exactitud lo único que sabía era que debía ir en busca de un nuevo empleo, no podía pasarse la vida encerrada ya que no era bueno para su salud –física y mental –y principalmente porque aquel departamento donde vivía, no se pagaba solo.


***

“No nos llame nosotros la llamaremos” 

Esa era la frase más común a la cual los oídos de la morena se habían acostumbrado con los años. Conseguir un buen trabajo en New York no era fácil en lo absoluto.

Santana caminaba fatigada por la tumultuosa y estrecha calle de Wall Street, conocida por el mundo, como el corazón histórico de las finanzas, pero conocida por Santana, como la maldita calle donde peleaba como un perro por un puesto en alguna firma de abogados. 

Estudiar leyes nunca había sido el sueño de la morena, es más, habían pasado 7 años y aún se preguntaba por qué estudió leyes en lugar de seguir sus sueños. En realidad, sí sabía el motivo principal por el cual eligió leyes por encima de sus sueños de estrellato, pero admitir que fue el miedo y el rencor lo que la hizo correr de la Escuela Julliard de artes escénicas hacia la Escuela de leyes de la Universidad de Columbia, no era algo que la hiciera sentirse muy orgullosa. 

El sol estaba en su máxima expresión al igual que el malhumor de Santana. No había conseguido desenvolverse bien en las entrevistas de los diversos bufetes, era muy poco probable que alguno de esos estirados abogados la invitaran siquiera a ser su secretaria. 

Frustrada, cansada y principalmente derrotada caminaba Santana intentando salir de Wall Street. Sin darse cuenta se encontraba en la avenida Broadway, mirando de manera panorámica la majestuosidad de aquel lugar que, lamentablemente, era también el sueño truncado de la morena.

Santana se llevó las manos a la cara para secarse las gotas de sudor que yacían en su frente para luego elevar su mirada.

“Última función Rent: No day but today” 

La latina miró con atención y perplejidad aquel panel gigante en uno de los teatros de la gran avenida. 

¿Por qué parecía que el fantasma de Rachel Berry no quisiera dejarla en paz? 

La morena tragó saliva con dificultad al ver en gigantescas dimensiones a Rachel Berry y Noah Puckerman sosteniendo una vela, imitando la clásica imagen de la pareja protagónica del musical, Mimi y Roger.

Aquellos ojos marrones parecían haberse clavado en ese panel, la latina desvió su mirada de Rachel hacía su ex – novio y compañero de secundaria para soltar una pequeña risa “Y yo que me lo imaginaba en la cárcel” La voz de Santana tenía un cierto dejo de envidia “Se dejó crecer el cabello y ahora trabaja acá”. 

-Papi ¿me compras una paleta? -La voz de una niña pequeña calaba en los oídos de una Santana aún con la mirada fija en aquel panel de Rent –Papi, quiero una paleta por favor –Pataleaba la pequeña. 

–En un momento Beth, estoy atendiendo una llamada.

En ese momento los cinco sentidos de la morena se agudizaron y sin pensarlo giró para corroborar de quién se trataba esa voz. Efectivamente, era Noah Puckerman junto a su hija Beth. Santana no sabía exactamente qué hacer, saludar no era una opción, tal vez correr era lo mejor, aunque no se sentía capaz de hacer alguna de esas dos acciones ya que sus piernas parecían haberse estancado en el suelo de concreto por la sorpresa. 

Santana seguía sudando en frío sin decidir qué hacer y, sin notarlo, unos pequeños y curiosos ojos verdes se habían posado sobre ella. La morena se cruzó con aquellos ojos que la miraban sin parpadear, se sintió un poco incómoda con esos ojos entrecerrados, pero era inevitable sentirse así ya que aquella niña había sacado los mismos penetrantes ojos de su madre. 

La mujer de ojos oscuros sonrió ante ese pensamiento al mismo tiempo que hacía sonreír a la pequeña rubia. 

Ambas se miraron por unos minutos en los cuales la incomodidad de la latina se desvaneció totalmente. Minutos en los cuales Santana recordó las innumerables veces en las cuales ella le había cambiado los pañales sucios a Beth, las veces en las que ella tuvo que cuidar de Beth mientras Quinn presentaba sus últimos exámenes de la escuela. 

-Beth, ahí viene tía Rachel – Decía Puckerman cubriendo el auricular de su celular.

Santana dejó los recuerdos al escuchar esa voz y la persona mencionada, inmediatamente se giró dándole la espalda a Beth quién empezó a patalear para llamar la atención de la morena. Santana giró nuevamente para hacerle una seña de silencio a la niña en vano, la niña gritó para tratar de atraer ahora la atención de su papá quien seguía al teléfono. Santana se desesperó al ver a los lejos una silueta a la cual ella conocía a la perfección.

“Me he escondido por 7 años, hoy no será la excepción” Decía Santana cogiendo su curriculum y cubriéndose el rostro para proseguir a correr en dirección de un grupo de gente que intentaba cruzar la calle.


***



-Al fin llegaste Rachel, necesitaba que alguien me echara una mano con Beth –Decía Noah aún con el teléfono en el oído mientras le entregaba la mano de Beth a Rachel. 

–Papi, papi, papi hazme caso –Gritaba Beth. 

-¿Qué es lo que pasa preciosa? –Preguntó Rachel arrodillándose a la altura de Beth. 

–Vi a tía San, estaba ahí –Beth señaló el lugar donde vio a la morena. 

El rostro de Rachel mostraba una gran consternación, hacía muchos años que no pensaba y mucho menos escuchaba el nombre de Santana. Mucho menos podía creer que Santana estuviera en viviendo en New York después de los sucesos ocurridos 7 años atrás. Y mucho más insólito aún se le hacía pensar que Santana pudo haberse escapado de tantos investigadores privados que la diva contrató en el pasado y no había podido esconderse de una pequeña de 8 años. 

-¿A Santana? –Preguntó Rachel mirando fijamente a la pequeña rubia. 

–Si, a tía San, estaba ahí, quise ir pero papá no me hacía caso –Rachel miró con fastidio a su compañero de reparto que seguía concentrado en su llamada telefónica. 

–Eso no creo que sea posible, dudo mucho que tía San esté por estos lugares –Decía la diva tratando de convencerse –Te has de haber equivocado, además eras muy pequeña cuando ella dejó de visitarte. 

–Sí, tal vez me haya confundido –Aceptó Beth después de tratar de buscar con la mirada a aquella morena de hermosa sonrisa -¿Me compras mi paleta? –Preguntó la pequeña rubia con entusiasmo. 

–Por supuesto –Rachel aceptó con una sonrisa dejando de lado el tema de Santana. 

***

La morena respiraba con dificultad después de haber caminado con rapidez entre la gente tratándose de mezclar en el tumulto. Santana abordó un taxi que tomó la ruta de Broadway, al pasar por segunda vez por aquel teatro se dio el lujo de visualizar nuevamente aquel panel gigante donde posaban Rachel y Puck. 

-Rachel ni siquiera luce como Mimi –Dijo Santana con los brazos cruzados. 

–Pero sí que canta mejor que cualquier otra –Comentó el anciano taxista. 

–Limítese a manejar –Soltó cortantemente la morena.


***


Había una gran diferencia entre Rachel y Santana, la primera supo desde los 5 años que quería pasar su vida brillando en Manhattan, la segunda, por el contrario se preguntaba a diario por qué había elegido Manhattan en lugar de un lugar más tranquilo, más alejado de los malos recuerdos. Nuevamente recordó que sí sabía por qué había elegido Manhattan en primera instancia, pero no sabía porque continuaba viviendo ahí a pesar de todas las malas experiencias que le había tocado vivir en aquella ciudad. 

“Costumbre” decían los padres de la latina, “Rutina” decían sus amigos pero Santana estaba casi segura que era puro masoquismo. 



Continuará...
martes, 3 de abril de 2012 2 comentarios

Sobreviviendo - Capítulo 1. Prólogo

¡Hola a tod@s! Cristale ya me presentó en su entrada pasada, pero me corresponde presentarme nuevamente c: 


Soy Mayra (Mayito para los amigos jaja) y es un gusto y honor formar parte de este blog :D
Como Cristale mencionó, soy una Brittana Shipper Forever ♥ , así que mis historias son en su mayoría sobre ellas aunque -como lo dijo Naya Rivera- estoy abierta a todo (sugerencias, las que deseen :D). 


Como lo notarán, soy mala para las presentaciones y pido comprensión, soy nueva en esto de los blogs xD , así que sin más demoras, les presento mi fanfic, realmente espero que les guste y les sirva para suavizar (aunque sea un poco) la espera por el nuevo capítulo de "Una lejana estrella azul"  :D


Este es el prólogo así que es muy corto y ya saben, cualquier sugerencia o lo que deseen, soy toda oídos (ojos en este caso xD). 


Nos leemos pronto (;
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CAPÍTULO 1 – Prólogo (Presagios)

Un mal día parecía haber empezado o al menos eso indicaba el pesado caminar de Santana hacia su cocina. Su pierna derecha arrastraba tras la izquierda y sus manos trataban de borrar el cansancio que su rostro proyectaba. Había sido una mala noche, ni siquiera las pastillas habían podido ayudar esta vez a conciliar el sueño después de despertar desesperadamente de una pesadilla. Aunque lo que había despertado a la morena la noche anterior no podía ser considerado como una pesadilla, sino más bien como un insano recuerdo que parecía no querer abandonar su mente jamás. 

“Hace mucho que no pensaba en eso” Santana abría lentamente su nevera mientras seguía cuestionándose por qué ese suceso había regresado a su cabeza después de muchos años de evadirlo, o al menos intentarlo. 

Mecánicamente, cogió una caja de leche, cereal y un bowl de la nevera y la alacena respectivamente. Con el mismo desgano sus pies anduvieron el pequeño trayecto hacia su comedor, dejó su desayuno en un tapete para luego proceder al segundo paso de su rutina, recoger el periódico.

Psicópata disfrazado de Barney roba $50.000 en un banco del centro de New York -decía el titulo principal de la portada del New York Times. 

“Parece que es un mal día para todos” pensó Santana mientras regresaba con el diario semiabierto hacia su desayuno. La leche caía a montones sobre el cereal mientras la morena seguía horrorizándose con las noticias del diario local. 

La bolsa de valores cae brutalmente – decía la noticia principal en la sección de Economía. 

“Papá se suicidará al leer esta noticia” rió Santana mientras daba una leída rápida al cuerpo de la noticia. 

Leer sobre economía y matanzas en el mundo, solamente hacían que el mal día de Santana se extendiera hasta en sus comidas así que giró con rapidez hacia la sección de Espectáculos del periódico. 

-Justin Bieber planea contraer nupcias el próximo año con su prometido, el rico heredero Adam Garriet - Rezaba la primera página de la sección. 

“Mi gaydar no se equivocó con Bieber” Hablar consigo misma era un hábito que ‘el vivir sola’ había sembrado en Santana. 

-Lady GaGa: Lanzarme a la presidencia y perder, fue una experiencia que inspiró mi nuevo album “Lose in this way”- El humor de Santana estaba mejorando así que se sintió lo suficientemente cómoda como para poder empezar a desayunar. 

Cambió la página del periódico sin leer nada aún para concentrase enteramente en llenar un sustancial cucharón de cereal con leche. Simultáneamente, sus ojos volvieron a la lectura y su mano izquierda llevaba por convicción el desayuno a su boca.

-Rachel Berry prepara su nuevo disco solista de la mano de su esposo. 

El mundo dejó de tener sentido de movimiento en menos de 2 segundos para Santana, la cuchara con cereal cayó totalmente al suelo pero ni siquiera el sonido del metal contra el piso de madera pulida podía sacar a Santana del letargo en el que había quedado al leer ese nombre frente a ella después de varios meses de creer que finalmente aquella chica había dejado de ser importante para la prensa Neoyorkina. 

Uno, dos, tres, cuatro y cinco minutos tuvieron que pasar para que la latina recobrara la noción de tiempo y el espacio. Con la adrenalina un poco más controlada tomó el diario con ambas manos para darle su total atención a esa noticia. 

Releyó el título un par de veces, miró la fotografía que acompañaba a la nota, hasta que decidió por detenerse antes de leer la reseña completa, arrancó con fuerza aquella página del New York Times y se dirigió al gran armario en su habitación, buscando con ansiedad un cofre azul zafiro de anchas dimensiones, lo abrió con apuro y depositó ahí la página arrancada del periódico, con la misma prisa lo cerró y en su rebuscado lugar lo volvió a guardar. 

Cerró el armario con fuerza, recostándose de espaldas contra la puerta. Pasó su lengua entre sus labios en señal de inquietud para segundos después desplomarse hacia el suelo con la cabeza golpeando suavemente con la puerta del armario.

“Hacía mucho que no aparecía” Se notaba un temor y confusión únicos en su tono de voz, “¿por qué me sigue afectando así?” Su voz había dejado el miedo y era reemplazado con el reproche. 

La pesadilla de la noche anterior, no había sido solamente un recuerdo que acechaba nuevamente a la latina, sino tal vez, había sido un presagio de que Rachel Berry aún no había muerto para Santana López. 

CONTINUARÁ ... 
 
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